El Museo del Esparto es una de las señas de identidad de El Contador, localidad perteneciente al municipio de Chirivel, situada a los pies de la sierra de María, en el límite con la provincia de Granada por la A92-N. El esparto, un material que ha sido importantísimo en la agricultura, ganadería y economía de la comarca de Los Vélez, fundamentalmente desde el siglo XVIII y que tiene su propio espacio por descubrir en esta localidad. No en vano es el museo del esparto más importante del mundo.

Cómo llegar al Museo del Esparto de Chirivel

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Al acceder a la localidad de El Contador, tras dejar la autovía (salida 76 si se llega desde Vélez-Rubio y la 82 si se viene desde Granada), todas sus calles te llevan al centro de la localidad. La plaza de San Antonio es un amplio espacio ovalado por el que pasa toda la vida del centenar de vecinos que llenan sus casas. Es el centro neurálgico desde el que parten las calles que conducen al lavadero y al teleclub, a la Iglesia, a la escuela, a la panadería, a las eras y siguiendo por la calle Ballesteros hasta el Museo del Esparto.

Plaza de San Antonio en El Contador. | Lázaro Martínez/QVEA

Un rincón en Los Vélez ideal para descansar

Este pequeño rincón de Los Vélez es un lugar ideal para descansar, salir de la vorágine del trasiego diario, del ruido y pasar unos días tranquilos. Este remanso de paz permite desconectar y deambular por sus calles en silencio, roto a veces, por el sonido de los cencerros de algún rebano de ovejas y cabras; o pasear por un bosque de encinas y dehesas por la carretera de la Tala y Asprillas, un bonito recorrido a la salida del pueblo, pero lo que no se puede dejar de visitar es una de las señas de identidad que atesora, el Museo del Esparto. Centro que recoge la vida tradicional del municipio y su entorno, donde el esparto ha representado, en la vida del hombre un complemento muy importante para su quehacer diario en cuanto a la vestimenta, el calzado o el transporte.

El esparto en Los Vélez

Planta del esparto. | Lázaro Martínez/QVEA

La orografía montañosa y las llanuras hacen posible una gran cantidad de paisajes, así como el clima frío y húmedo en invierno y caluroso y seco en verano condicionan la presencia de especies animales y vegetales. En la Comarca de Los Vélez en general y en Chirivel y su entorno en particular, se han recolectado plantas como el tomillo, el romero o el espliego para la extracción de esencias aromáticas para su uso medicinal, de ahí la existencia de alambiques por toda la comarca para la extraer la esencia.

Sin embargo, tendrá un papel predominante la recolección del esparto, planta que ha acompañado a los vecinos de la zona desde le prehistoria hasta la mitad del siglo XX. En el siglo XVIII se intensificó la recolección de esta planta en Chirivel debido a la revalorización que tuvo, convirtiéndose en fuente de trabajo y vida de sus habitantes.

Esta planta se caracteriza por tener hojas foliformes arrolladas llegando a medir hasta un metro de longitud. Su cultivo se da fundamentalmente en la mitad meridional de la península. En España su mayor presencia se da en el sureste, destacando las provincias de Almería, Granada y Murcia, aunque también se da en Valencia, Ciudad Real y Albacete. En Chirivel se dan las condiciones idóneas para su desarrollo.

El Museo del Esparto de Chirivel

Diferentes tipos de utensilios hechos con esparto. | Lázaro Martínez/QVEA
Garrafa enguitada. | Lázaro Martínez/QVEA

Todo este mundo, en el que los habitantes del medio rural han utilizado esta planta de la familia de las gramíneas, se refleja en el Museo del Esparto. Situado en una antigua casona, el museo consta de una sala en la que recogen piezas de todo tipo labradas a mano con las fibras obtenidas de esta planta silvestre.

En su interior se pueden contemplar diferentes tipos de utensilios como albardas, barjas, capazos, garrafas enguitadas, esparteñas y la reproducción de un pajar, con todos sus aperos. Además de una muestra de diferentes tipos de trenzados como el cordel, la guita, la soga de ramales, la guita retorcida, rabo de gato, la técnica de clineja o la pleita, así como diferentes paneles explicativos sobre la historia del esparto y su evolución.

El esparto supuso para esta sociedad una materia prima que servía para los quehaceres diarios tanto de la agricultura y la ganadería. Desde los tiros que se utilizaban para la labranza, contenedores para el trasporte de mercancías: aguaderas, capazos, espuertas, sembraderas. Para el uso doméstico también tenía su importancia como es el caso del empleo de cordeles para los asientos de las sillas, las esteras para limpiarse los zapatos o el uso de las esparteñas.

YouTube

Al cargar el vídeo, acepta la política de privacidad de YouTube.
Más información

Cargar vídeo

Para visitar el Museo del Esparto hay que ponerse en contacto con el Ayuntamiento de Chirivel para concertar día y hora. El teléfono de contacto es el 639394465

Qué ver en El Contador

Iglesia de San Antonio de Padua en El Contador. | Lázaro Martínez/QVEA

Además del Museo del Esparto, en nuestro paseo por la pedanía de El Contador hay que hacer parada obligatoria en la Iglesia Parroquial de San Antonio de Padua, erigida en 1900. El edificio, de estilo historicista popular, es de finales del siglo XIX y se construyó sobre una antigua ermita de principios del 700.

Cuando hace su llegada el invierno, justo unos días antes de Navidad, podemos asistir a las peculiares misas de gozo en las cuales una pequeña «cuadrilla» de músicos interpreta las diferentes partes de la eucaristía. Estas misas se realizan de madrugada antes de la salida del sol y suelen terminar con un baile en la plaza del pueblo. En la misa del gallo, en Nochebuena, la «cuadrilla» vuelve a interpretar sus coplas entre las que destacan los antiquísimos aguinaldos junto con las parrandas, seguidillas, jotas y malagueñas…

Dónde comer tras visitar el Museo del Esparto de Chirivel

Para retomar fuerzas después de la visita hay que hacer parada obligatoria en el Teleclub donde se pueden degustar toda clase de comidas caseras, siendo típico el arroz con cabeza de cordero para la fiesta de San Antonio. También se puede descansar en un pequeño hotel rural la Casona de Don Bruno. Una mansión restaurada del siglo XIX con piscina cubierta y jardines.

La declaración de la Geoda de Pulpí como Monumento Natural de Andalucía eleva a 11 la lista de monumentos naturales de Almería

La lista de los monumentos naturales de Almería cuentan con un nuevo integrante. La declaración de la Geoda de Pulpí como Monumento Natural de Andalucía incluye desde el mes de febrero de 2022 a este espectacular rincón de la geografía almeriense en un ‘selecto club’ de parajes de la provincia, de indudable atractivo natural y que poseen tal distinción oficial.

Con este verdadero tesoro geológico de importancia mundial, que se ubica en la comarca del Levante Almeriense, son ya 11 los monumentos naturales de Almería. Visitarlos todos lleva al viajero a sumergirse, y nunca mejor dicho, en la gran riqueza de la provincia. Y es que si queremos descubrirlos todos tendremos, entre otros retos, que practicar submarinismo a la búsqueda de las praderas de posidonia. ¡Que no todo lo que esconde la provincia está disponible a simple vista!

Monumentos Naturales de Almería: ¿Qué son?

Los Monumentos Naturales de Almería, los Monumentos Naturales, en general, se tratan de espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones de tal singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de protección especial. Es una figura oficial concedida por la administración autonómica a espacios o elementos que ya gozan del reconocimiento y aprecio de la población, por los valores singulares que presentan. Uno de los objetivos de esta figura es implicar a la ciudadanía en la protección de su patrimonio natural y cultural.

En el caso de la última en sumarse, la Geoda de Pulpí, es monumento natural en el ámbito geológico, aunque un paraje con este reconocimiento puede serlo también biótico, geográfico, ecocultural o mixto.

Geoda de Pulpí (Pulpí)

Geoda de Pulpí. | Geoda de Pulpí
Geoda Gigante de Pulpí. | Geoda de Pulpí

Una geoda es una piedra hueca tapizada de cristales, normalmente de cuarzo, amatista y yeso cristalino, formaciones que suelen tener un pequeño tamaño y que son consideradas joyas naturales. En el caso de la que se ubica en las entrañas de la población de Pulpí, concretamente en la pedanía de Pilar de Jaravía, sus dimensionas permiten catalogarla como gigante, al tratarse de la segunda conocida más grande del mundo, la mayor de Europa y la más importante a nivel mundial de las visitables, ya que la que se encuentra en México (Mina de Naica) y que la supera en tamaño ofrece unas condiciones muy extremas de temperatura que hacen prácticamente inviables las visitas.

La geoda de la Mina Rica de Pulpí mide casi 9 metros de largo, 3 de ancho y casi 2 de alto y posee una gran colección de cristales de gran tamaño. Una verdadera ‘habitación’ de cristales preciosos digna de ser contemplada. Y esto en lo concerniente a su ‘estancia’ principal, ya que la cueva ofrece también a la vista otras geodas de menor tamaño, pero igualmente espectaculares. Desde su apertura ha recibido decenas de miles de visitas y su presencia es de suma importancia para Pulpí y toda su zona.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Arrecife Barrera de Posidonia (Roquetas de Mar)

Pradera de posidonia. | Turismo Roquetas

Sumerjámonos ahora en las aguas de ese enorme centro turístico, con múltiples atractivos de diversa índole, que es Roquetas de Mar. Sus fondos marinos cuentan con uno de los escasos arrecifes de posidonia oceánica que aún se conservan en la costa mediterránea, único en el litoral andaluz, y monumento natural de tipología biótico. Es una joya exclusiva de este litoral que sirve de refugio a más de 800 especies animales y vegetales y constituye una zona de reproducción y alevinaje de numerosas especies de pesca. Ocupa 108 hectáreas submarinas.

Roquetas de Mar es uno de los mejores lugares de toda la costa almeriense para la práctica del submarinismo, buceo, snorkel… y en general cualquier otro deporte náutico. Escuelas y clubes especializados permiten a todos los interesados en las disciplinas submarinas apreciar de cerca este y otros tesoros sumergidos bajo las aguas del Mediterráneo.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Cueva de Ambrosio (Vélez-Blanco)

Cueva de Ambrosio, uno de los monumentos naturales de Almería
Cueva de Ambrosio. | Junta de Andalucía

La riqueza arqueológica está también muy presente en Almería. Esta cueva constituye un yacimiento arqueológico fechado en el solutrense medio, que está declarado Bien de Interés Cultural. Está situada al norte de la provincia, a caballo entre los términos municipales de Vélez-Blanco y María, en el Parque Natural Sierra de Maria-Los Vélez. Contiene manifestaciones de arte rupestre declaradas Patrimonio de la Humanidad desde 1998 y que pertenecen al estilo denominado arte levantino. El descubrimiento de estas pinturas es muy reciente, ya que data de los últimos años del pasado siglo.

Bajo la tipología ecocultural, este monumento natural está formado por oquedades kársticas en la ribera del arroyo del Moral y a una altura sobre el mismo de un centenar de metros. Se trata de uno de los yacimientos paleolíticos más importantes del sureste ibérico gracias a su amplia estratigrafía y de otro de los monumentos naturales de Almería.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Isla de San Andrés (Carboneras)

Isla de San Andrés. | Junta de Andalucia

Territorios insulares que emergen para configurar un paisaje único en distintos rincones de la costa almeriense. Pueblos marineros con ‘islas desiertas’, como Carboneras, con su Isla de San Andrés. Está ubicada al noreste del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, frente a la playa de la Puntica del municipio carbonero. En realidad no es una isla, sino dos, compuesta por dos islotes rocosos que le confieren una particular forma que se asemeja a una ballena: Isla Grande e Isla Chica.

Aunque a simple vista parece yerma y desnuda, las apariencias engañan, ya que alberga una elevada riqueza natural y un gran valor geográfico. Es otro de los templos del buceo en Almería. Sus aguas son cristalinas y posee unos fondos rocosos extraordinarios para la práctica del submarinismo. Aquí podremos encontrar también praderas de posidonia oceánica, y los islotes presentan numerosas cuevas, grietas  y oquedades con una alta concentración de vida submarina. Se sitúan a apenas medio kilómetro de la reseñada playa de la Puntica.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Islas de Terreros y Negra (Pulpí)

La Isla Negra, uno de los monumentos naturales de Almería
Isla Negra en Terreros. | Víctor Visiedo

No abandonamos la costa del Levante almeriense, aunque seguiremos hacia el Norte hasta alcanzar el último de los municipios costeros de la provincia antes de llegar a la Región de Murcia. Volvemos a Pulpí, que también cuenta con islas propias que sumar a sus muchos atractivos. Se trata de dos ínsulas de origen volcánico, ubicadas a unos 700 metros de la costa, aunque más separadas entre sí que las de Carboneras. Isla de Terreros se sitúa frente a la Punta del Cañón, mientras que la Negra se alza frente a la Batería de San Juan de los Terreros. Presentan en superficie una escasa vegetación y cuentan con unos fondos marinos de gran riqueza.

Constituyen también un punto ideal para la observación de aves. Y es que estas islas albergan la comunidad más importante de aves marinas que nidifican en la provincia de Almería. De entre ellas, destacan especies amenazadas cuyas poblaciones se hallan en regresión en la costa mediterránea, como la pardela cenicienta, que solo se asienta en tierra para criar, o el paíño europeo. Otras especies de interés que se observan con asiduidad en estas islas son la gaviota patiamarilla, la garceta común, la garcilla bueyera, el pálido y el vencejo común.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Sabina Albar (Chirivel)

Sabina Milenaria en Chirivel, en Sierra de María-Los Vélez. | Lázaro Martínez/QVEA

Los árboles de gran porte y centenarios bagajes vitales son también señas de identidad en varios puntos de la provincia. El municipio de Chirivel, en pleno Parque Natural Sierra de María Los Vélez, cuenta con un extraordinario ejemplar de sabina albar, un árbol único al que se le calcula una edad casi milenaria, pues ronda entre los 600 y 1.000 años de antigüedad. La sabina goza de una buena salud y es uno de los grandes símbolos de la comarca de Los Vélez.

Esta maravilla de la naturaleza posee una copa de color verde oscuro, muy ramificada y extendida, que está soportada por un tronco grueso y sinuoso en cuya base sobresalen sus raíces desnudas. La estampa le confiere un aspecto si cabe más longevo. Su dura madera es de muy buena calidad, muy apreciada para trabajos de carpintería, lo que propició su tala masiva en tiempos pasados. Aunque la sabina milenaria de Chirivel, por suerte, se salvó.

Piedra Lobera (Lúcar)

Piedra Lobera de Lúcar, Monumento Natural de Almería
Piedra Lobera, en Lúcar. | Junta de Andalucía

En el extremo oriental del Sistema Bético, en la comarca del Alto Almanzora, se encuentra la Sierra de Lúcar, donde se eleva a una altura de 1.722 metros el Monumento Natural Piedra Lobera, una espectacular formación caliza de paredes escarpadas que sobresale notablemente en el entorno, constituyendo un hito geográfico de gran interés y espectaculares paisajes.

Se la conoce como Piedra Lobera porque cuenta la leyenda que fue en este lugar donde se exterminaron los últimos ejemplares de lobos que abundaban por estas sierras. Uno de sus riquezas estriba en su flora, con distintas especies exclusivas. Destaca la Arenaria tomentosa, que crece entre los roquedos; así como la madreselva del pirineo y la exótica peonía, denominada rosa de monte, a la que se le atribuyen propiedades medicinales.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Peñón de Bernal (Vícar)

Peñón de Bernal. | Anyo/QVEA
Peñón de Bernal. | Anyo/QVEA

Seguimos con imponentes promontorios que destacan en el paisaje, aunque en esta ocasión el entorno es muy distinto, ya que el Peñón de Bernal, la ‘montaña de poder’ de Vícar, se erige mucho más al sur, frente a las costas del Poniente Almeriense, con el Mar de Plástico a sus pies y ubicado en el extremo oriental de la Sierra de Gádor.

Su formación data de la era Jurásica y su visión resulta icónica en esta parte de la geografía almeriense. Fue escenario natural del rodaje de una de las películas más renombradas de las muchas superproducciones rodadas en Almería: Conan el Bárbaro, de la mano de Arnold Schwarzenegger. y su presencia atrae a senderistas y aficionados a la escalada.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Las Canales de Padules (Padules)

Las Canales de Padules, uno de los monumentos naturales de Almería
Las Canales de Padules. | Junta de Andalucía

El recorrido por la provincia de Almería no puede ser más completo en la búsqueda de los 11 Monumentos Naturales almerienses, y para llegar a Las Canales de Padules, ubicadas en el pequeño pueblo homónimo, tomaremos dirección Oeste, camino de la parte almeriense de Las Alpujarras. Como sucede con los espectaculares pueblos de Laujar de Andarax o Berja, situados relativamente cerca de Padules, las canales se presentan al viajero como un lugar de obligada visita.

Este paraje es un verdadero vergel, rodeado de huertos tradicionales en su inicio, al que se llega descendiendo desde el pueblo. Tiene una gran importancia geológica, a caballo entre la umbría de la Sierra de Gádor y la solana de Sierra Nevada. Está generado por el río Andarax, que al pasar entre dos paredes verticales de roca forma un remanso de agua cristalina, con pozas, pequeñas cascadas y mucho espacio para disfrutar de la naturaleza en un entorno bellísimo.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Encinas milenarias La Peana y Marchal del Abogado (Serón)

La Peana de Serón, Monumentos Naturales de Almería
La Peana de Serón. | Junta de Andalucía

La Encina de La Peana está catalogado como el árbol más grande de Andalucía y uno de los más antiguos que todavía perviven. Lo podemos encontrar en Serón, en plena Sierra de Los Filabres, y cuenta con unas imponentes dimensiones: una altura de 18,50 metros, un diámetro de 20 metros de copa y una proyección de esta de 301,59 m². Su nombre se debe a una gran peana de casi 15 metros de perímetro que presenta la base y que hace que actúe como un pedestal. Por desgracia, en el inicio de 2022 se encuentra en grave riesgo de muerte y se ha generado un importante movimiento social para intentar salvarla.

Y también en Serón, si bien cada uno de los dos árboles tiene entidad propia como Monumento Natural de Andalucía, encontramos la Encina del Marchal del Abogado, otro árbol de enorme porte que destaca por su gran robustez. Posee un tronco que llega a alcanzar más de 5 metros de diámetro y su enorme sombra alcanza más de 400 metros cuadrados. Se ubica en la pedanía de Serón que le da nombre.

En ambos casos, muy cerca se encuentra el poblado minero de Las Menas de Serón.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Situada en Vélez-Blanco, acoge el que es hoy símbolo de Almería

Todos los días cientos de camiones salen de Almería a recorrer el mundo cargados con las mejores verduras convirtiéndose en embajadores de las excelencias que produce nuestra tierra. En su deambular por las carreteras de media Europa no solo llevan el tesoro que producen nuestros invernaderos, sino que también lucen con orgullo uno de los legados más importantes que dejaron nuestros antepasados y que hoy es el símbolo de Almería, el Indalo.

Para descubrir esta figura enigmática del neolítico con unos 7.500 años de historia hay que visitar el lugar en el que apareció, la cueva de los Letreros en Vélez-Blanco.

Cómo llegar a la cueva de los Letreros

Tras dejar la A-92 a la altura de Vélez-Rubio, los indicativos de Patrimonio de la Humanidad señalan el camino en dirección norte por la A-317 hacia Vélez-Blanco.

Antes de llegar a la villa marquesal, a la izquierda, junto a la gasolinera, aparecen las señales de la cueva de los Letreros que indican por dónde seguir. Apenas un kilómetro y medio separa el desvío de este monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998, por ser el conjunto de arte rupestre más amplio de Europa y uno de los más importantes de la península Ibérica, siendo uno de los tesoros arqueológicos de la provincia de Almería.

A la cueva podemos acceder en coche o andando y disfrutar del bello paisaje que se abre a nuestro paso. El sendero comienza en camino de la Ribera de los Molinos al pie del macizo del Mahimón, uno de los lugares más reconocidos del Parque Natural Sierra María-Los Vélez. Es en esta gran mole de piedra caliza modelada por el agua de la lluvia en la que se albergan multitud de cuevas y abrigos donde los primeros pobladores de Los Vélez dejaron su impronta en forma de pinturas de su vida cotidiana.

Cien peldaños hasta las pinturas rupestres

A unos 700 metros del yacimiento nos encontramos a la derecha una pronunciada subida que nos sumerge en cultivos de almendros y un pequeño bosque de repoblación de pinos que nos llevan hasta la escalera que te lleva al interior de la cueva.

Casi un centenar de peldaños separan la explanada de las pinturas rupestres. A medida que vamos ascendiendo se puede contemplar la vegetación silvestre de la zona destacando el matorral y especies autóctonas del Parque Natural como la Centaurea Mariana y Sideritis stachydioides, vegetación esta que no debe ser muy diferente a nuestros antepasados prehistóricos.

Poco antes de cruzar la reja que protege el abrigo de los Letreros, las vistas que se observan son maravillosas, la subida merece la pena, frente a nosotros podemos contemplar la impresionante sierra de La Muela.

Cueva de los Letreros. | Lázaro Martínez/QVEA

El Hechicero de los Letreros y el Indalo

Pinturas rupestres en la cueva de los Letreros. | Lázaro Martínez/QVEA

Por fin, alcanzamos nuestro objetivo y podemos penetrar en el interior de la cueva de los Letreros. Localizado en la ladera oeste del Mahimón, su presencia se impone en una mirada semicircular que sobrevuela la vega de Vélez-Blanco.

Sus dimensiones son 25 metros de anchura, por unos 6 de profundidad y una altura que oscila en el área central entre los 8 y 10 metros. Sus pinturas se distribuyen en siete paneles, algunos localizados en bloques del suelo. El más importante es el panel principal, localizado en la pared izquierda del abrigo.

Este panel se desarrolla desde el suelo hasta una altura de tres metros y contiene un número de figuras entre las que destacan el denominado ‘Hechicero de Los Letreros’, conocido como ‘el Brujo’ y un conjunto de figuras bitriangulares entrelazadas que representan una forma de organización social basada en el parentesco.

En este árbol familiar solo se encuentran representadas las mujeres, a través de los triángulos, símbolos de la fertilidad. También podemos encontrar la figura del Indalo, símbolo de Almería. Sobre esta figura de brazos extendidos hay muchas teorías, pero parece que representa a un cazador sosteniendo un arco de flechas con ambas manos.

Igualmente aparecen cuadrúpedos, ciervos y cabras, así como figuras ramiformes, ondulaciones, soliformes y numerosas figuras antropomorfas. El resto de paneles incorporan algunas escenas particulares, como en el caso de la danza localizada en un bloque del suelo. Además aparecen figuras reticuladas, zoomorfos pictiniformes, antropomorfos de brazos en asa con tocado radial, escenas de caza. Tanto las figuras humanas como las de los animales son de pequeño tamaño, pero representan una gran expresividad y sensación de movimiento.

Descubrimiento de la cueva de los Letreros

Los Letreros fueron descubiertos por Góngora en 1898 y posteriormente por Breuil en 1935. Ambos investigadores fueron traídos hasta Vélez-Blanco por Federico de Motos, el farmacéutico del pueblo y aficionado a la arqueología. Además invitó a Hugo Obermeier y el abate Henri Breuil. También estuvo en contacto con Luis Siret, famoso investigador belga afincado en Almería.

Cronológicamente, las pinturas rupestres de la cueva de Los Letreros se sitúan en el Neolítico entre el VI y V milenio a. C., por lo que tienen una antigüedad de unos 7.500 años.

Este abrigo es el principal santuario prehistórico de la Comarca de Los Vélez, muestra del arte rupestre de estilo esquemático, tenido en un principio como escritura, de ahí el nombre “de los Letreros”. En el Mahimón, además de Los Letreros, existen otros abrigos con arte rupestre como son el abrigo de la Yedra, en la cara este; los Molinos I y II, en la solana; y en la parte oeste el abrigo de las Cobachas.

Visitar la cueva de los Letreros

Para visitar la cueva de los Letreros hay que ponerse en contacto con la Asociación Haz y Envés, que es la encargada de realizar las visitas todos los fines de semana y festivos. Para contactar con ellos hay que llamar al teléfono 694467136 o en el Centro de Visitantes Almacén del Trigo en Vélez-Blanco.

Espectáculos de luz, figuras originales, atracciones o portales de Belén en los que no faltan elementos locales para ver en Navidad con niños

De norte a sur y de este a oeste, la provincia de Almería se ha llenado de luz con la llegada de la Navidad. Aunque ya llevamos varios días metidos de lleno en el espíritu navideño, todavía son muchos los días que quedan hasta la venida de los Reyes Magos. Son también, por lo tanto, muchos los sitios que ver en Navidad en Almería con niños. Lugares, en la práctica totalidad de las veces, muy céntricos dentro de cada municipio, de fácil llegada, que abrirán de par en par los ojos de los más pequeños. Lugares, uno por comarca, que seguirán despertando la ilusión de las fiestas navideñas con espectáculos de luz, figuras originales, atracciones o portales de Belén en los que no faltan elementos locales de cada municipio.

Estrellas de Navidad y luces en la plaza de la Catedral de Almería

YouTube

Al cargar el vídeo, acepta la política de privacidad de YouTube.
Más información

Cargar vídeo

Almería capital, por ser precisamente la capital, es la que se lleva la palma cada año con la llegada de la Navidad. Este año, ha instalado una noria gigante en la Rambla (en el Área Metropolitana hay otra noria, más pequeñita, en la plaza de Las Mascaranas de Huércal de Almería), además del tradicional árbol navideño en Puerta Purchena. Pero donde el espectáculo de luces es mayor es en la plaza de la Catedral. Allí, nos reciben dos enormes estrellas de Navidad en un continuo juego de luces, en el que sin duda es uno de los lugares más mágicos que ver en Navidad en Almería con niños en esta época navideña.

Roquetas de Mar cambia el árbol por su faro

Faro de Navidad en Roquetas de Mar. | Ayto. Roquetas de Mar

Desde la carretera de Alicún hacia el Teatro Auditorio, Roquetas de Mar nos presenta un regalo iluminado junto al Monumento a la Peseta en el que podemos meternos para hacernos la foto de rigor. Pero el verdadero ‘regalo’ está una vez llegamos a la avenida de Juan Carlos I, en el parque de Los Bajos. Allí, donde cualquier visitante esperaría ver un árbol de Navidad de enormes dimensiones, lo que encuentra es otro elemento más local y perfectamente reconocible: el faro de Roquetas. Junto a un mercadillo navideño y atracciones para los más pequeños, este imponente faro hace su función: dar luz, no ya a marineros, sino a todos los visitantes que se acercan a Roquetas de Mar esta Navidad.

Fondón: un tren cargado de regalos y un ‘photocall’ de bola de nieve

Tren de Navidad en Fondón. | Alba O./QVEA
Tren de Navidad en Fondón. | Alba O./QVEA

Escalamos ahora por la Alpujarra hasta Fondón. Desde la A-348, la carretera nos deja a las mismas puertas de la localidad, una vez pasado Canjáyar, donde si hacemos una parada previa encontraremos un árbol de Navidad hecho de ganchillo. Pero es Fondón el rey navideño de la Alpujarra Almeriense y uno de los sitios a los que ir esta Navidad en Almería con niños. Esta localidad vuelve a presumir de su iluminación navideña, con más de 250.000 luces que ambientan su plaza estas fiestas. Un tren cargado de regalos, un  prominente árbol, o su cielo iluminado son algunas de las decoraciones que se pueden ver con niños esta Navidad. Además, este año han cambiado su característico corazón por un ‘photocall’ en forma de bola de nieve.

Un muñeco de nieve de lana en Abrucena

Muñeco de nieve de lana. | Ayto. Abrucena

En la comarca de Los Filabres-Tabernas, y dentro de esta en su área correspondiente a Nacimiento, Abrucena ha tirado de originalidad para elaborar un muñeco de nieve. Lo ha hecho, como también un portal de Belén, con pompones de lana de diversos colores. Son más de 6.000 pompones los que han servido para confeccionar esta figura navideña que permite al municipio desmarcarse de lo convencional. Una iniciativa en la que han colaborado tanto los vecinos como desde el Centro Guadalinfo de la localidad y que hacen de Abrucena uno de los lugares a los que ir esta Navidad. El muñeco se puede encontrar a la entrada a la localidad, junto a la Oficina de Turismo, mientras que el Belén de ganchillo se encuentra en la plaza de Andalucía.

Purchena y su Belén Artístico Monumental

Belén Monumental de Purchena. | Ayto. Purchena

El espíritu navideño ha invadido también cada rincón del municipio de Purchena, en el Valle del Almanzora. Tanto, que la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento se ha transformado en un Belén Artístico Monumental, que ha puesto en pie el belenista Carlos Moreno Resina, vecino del pueblo. La obra hace un espléndido recorrido por la historia de Jesús y se puede visitar por las tardes, de lunes a viernes, y también por las mañanas, en fin de semana. Llegar al Belén Artístico Monumental de Purchena es muy sencillo. La Sala de Exposiciones del Ayuntamiento está ubicada en la Plaza Larga número 12, en pleno corazón del pueblo.

Una ruta por los belenes de Vélez-Rubio

Belén de Playmobil de la Hermandad Sardinera. | Lázaro Martínez/QVEA
Belén de Playmobil de la Hermandad Sardinera. | Lázaro Martínez/QVEA

Son muchas las rutas que se pueden hacer por Vélez-Rubio para conocer este municipio de Los Vélez, pero si se hace en Navidad con niños, la más recomendable es la que recorre los principales monumentos del pueblo a través de los belenes que en ellos se alojan. Un recorrido en el que podemos ver un Nacimiento hecho de lana por jóvenes con discapacidad intelectual, un Belén de figuras de playmobil, otro que reúne los principales monumentos de la localidad y otro más en el que quien encuentre cuatro ratones se llevará una bolsa de chuches.

Un Belén Monumental de gran riqueza en Vera

Belén Monumental de Vera. | Víctor Visiedo P./QVEA

Finalizamos nuestra ruta de qué ver en Navidad en Almería con niños en el Levante Almeriense y con otro Nacimiento. Desde hace unos años, el Belén Municipal de Vera llama la atención de miles de visitantes por su monumental tamaño y la riqueza de cada una de sus figuras, elaboradas por los mejores maestros artesanos. Está expuesto en el Convento de la Victoria (calle Juan Anglada, cerca de la plaza Mayor). Es obra de Antonio de Haro y Francisco Gil, y tiene más de 50 metros cuadrados. Está compuesto por unas 250 figuras y cuenta con diferentes multitud de edificios, volúmenes y detalles al milímetro. El nacimiento está abierto por los cuatro lados, favoreciendo la visibilidad y reduciendo las aglomeraciones. 

Son muchas las rutas que se pueden hacer por Vélez-Rubio para conocer este municipio de Los Vélez, pero si se hace en época navideña, la más recomendable es la que recorre los principales monumentos del pueblo a través de los belenes que en ellos se alojan. Belenes de Vélez-Rubio, que los vecinos de las diferentes hermandades y cofradías y diversas asociaciones preparan con esmero para acercar al visitante a una tradición que se vive con ilusión desde hace años.

Un recorrido por el casco histórico velezano que se inicia en la iglesia del Carmen, en la Carrera del mismo nombre. Allí se encuentra el Belén Monumental de la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón.

Belén en Vélez-Rubio hecho por la asociación APAFA. | Lázaro Martínez/QVEA

Anexo al templo se encuentra el antiguo Hospital Real que acoge el Museo Comarcal Miguel Guirao. Este recinto acoge un Nacimiento hecho de lana por jóvenes con discapacidad intelectual.

La siguiente de las paradas nos lleva hasta la plaza de la Encarnación donde, girando a la izquierda por la calle Estanco, las piezas de playmobil son las protagonistas del Belén de la Hermandad Sardinera.

Belén de Playmobil en Vélez-Rubio. | Lázaro Martínez/QVEA

Desde aquí, hay que continuar por la calle Purísima hasta la Carrera del Mercado donde se encuentra la iglesia de San José. Esta alberga una colección de dioramas del Ayuntamiento compuesto por una treintena de nacimientos.

Junto a esta antigua iglesia se encuentra el Palacio del Marqués de los Vélez. Este acoge el Belén de la Tradicional Hermandad de la Virgen de los Dolores, cuyo Nacimiento reúne los principales monumentos de la localidad.

Belén de la Hermandad de la Virgen de los Dolores. | Lázaro Martínez/QVEA

Nuestra visita por la villa velezana concluye en el convento de la Purísima. Allí, la Venerable Hermandad de Jesús Nazareno invita a los más pequeños a buscar entre las diferentes escenas que forman este Belén cinco ratones escondidos a lo largo del conjunto. Quien encuentre cuatro, se lleva una bolsa de chuches.

Merenderos, rutas de senderismo, un viaje al centro de la Tierra, descubrir el origen del Indalo, un paseo con camellos o un pueblo donde encontrarse con personajes de cuento, qué ver en Almería con niños en otoño e invierno

El otoño poco a poco va diciendo adiós para dar paso al invierno, y aquí os proponemos una serie de lugares que ver en Almería con niños este otoño e invierno. En estas propuestas encontraréis merenderos, rutas de senderismo, un viaje al centro de la tierra, descubrir el origen del Indalo, un paseo con camellos o una visita a un pueblo donde encontrarse con personajes de cuentos clásicos.

Personajes de cuento en las fachadas de Vícar

Cuentos en las fachadas de Vícar. | Ayuntamiento de Vícar

Nuestro recorrido de sitios que ver en Almería con niños para estos meses de otoño e invierno comienza en la Villa de Vícar. Allí, todos los meses de agosto, con motivo de su cita anual ‘Paseando entre velas’, las fachadas y patios del pueblo se pintan siguiendo una temática: la de este año fue la de los cuentos clásicos. Caminando por sus calles conoceremos a muchos de estos personajes de cuentos. Además, estos dibujos incorporan un juego: hay que buscar doce huevos escondidos en ellos.

A la Villa de Vícar se llega desde la autovía A-7, en su salida 424. Si ascendemos hacia la sierra, la misma carretera nos dejará en este pueblo de cuento.

Recreo y senderismo en Laujar de Andarax

Panorámica de Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA
Panorámica de Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA

Uno de los mejores sitios para ver en Almería con niños es el paraje del Nacimiento del río Andarax, en la Alpujarra Almeriense. Su área recreativa es todo un atractivo para cientos de personas cada fin de semana y desde allí se pueden realizar diferentes rutas de senderismo, de mayor o menor dificultad. Una de ellas es la ruta de la Hidroeléctrica, aunque también está la senda de Monterrey.

Pero, sobre todo, se trata de un paraje en el que las familias pasan un agradable día, compartiendo un picnic campestre o, incluso, dándose un pequeño baño en el río. Ya se venga desde el Bajo Andarax o desde el Poniente Almeriense, atravesando la localidad, desde la propia calle principal de Laujar de Andarax encontramos el desvío hacia el área recreativa.

Recoger setas en la sierra de Los Filabres

Recogida de setas en Los Filabres. | Javier Cortés/QVEA

Otra actividad estrella para estos meses y que podemos hacer con niños es ir a recoger setas a la sierra de Los Filabres. Es una zona ideal para realizar estas rutas micológicas, consistentes en la búsqueda de setas en bosques en los que haya llovido. Se hacen generalmente acompañados por un guía durante el otoño, pero también en primavera si hay lluvias y la tierra está húmeda. Es recomendable llevar calzado resistente, ropa cómoda y una cesta.

Senés, Tahal o Velefique son algunos de los lugares de Los Filabres en los que se pueden realizar este tipo de rutas. También en la zona del río Nacimiento, donde destacan Abrucena y Abla. Precisamente en esta última localidad se celebran unas importantes jornadas micológicas.

En Los Filabres se pueden encontrar una gran cantidad de setas comestibles y también, venenosas. De las setas comestibles destacan varias: pies azules, seta de carrasca, robellones (o níscalos), seta de álamo, seta de cardo y pata de perdiz. Todas ellas se pueden encontrar en Velefique, si accedemos al Alto velefiqueño por la carretera que une esta localidad con Bacares.

Un día de ocio en Las Menas de Serón

Las Menas de Seron . | Mª José Martínez/QVEA
Las Menas de Seron . | Mª José Martínez/QVEA

Las Menas de Serón es un poblado minero donde se extrajo hierro desde finales del siglo XIX hasta el año 1968. Fue tan importante que en él llegaron a trabajar más de 2.900 personas. En la actualidad es una preciosa área de acampada que dibuja un cielo estrellado por la noche, un apartahotel y rutas de sendero para hacer con toda la familia, también con las mascotas.

En estas rutas de senderismo no solo encontramos naturaleza, sino que se pueden ver los restos de su industria. El Sendero Local de Las Menas es una ruta de 7 kilómetros, de dos horas y media de duración, señalizado durante el camino para que los visitantes estén guiados en todo momento.

Es la carretera A-1178 la que nos conduce hasta este enclave del municipio almeriense, a través de un zigzag de curvas que poco a poco van descubriendo sus peculiaridades.

Descubrir el origen del Indalo en la Cueva de los Letreros

Pinturas rupestres en la cueva de los Letreros. | Lázaro Martínez/QVEA

Uno de los legados más importantes que dejaron nuestros antepasados y que hoy es el símbolo de Almería es el Indalo. Para descubrir esta figura enigmática del neolítico con unos 7.500 años de historia hay que visitar el lugar en el que apareció, la Cueva de los Letreros en Vélez-Blanco.

Se trata de un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998, por ser el conjunto de arte rupestre más amplio de Europa y uno de los más importantes de la península Ibérica, siendo uno de los tesoros arqueológicos de la provincia de Almería.

Tras dejar la A-92 a la altura de Vélez-Rubio, los indicativos de Patrimonio de la Humanidad señalan el camino en dirección norte por la A-317 hacia Vélez-Blanco. Desde esta encontraremos la indicación para llegar a la cueva.

Otro viaje, al centro de la tierra, en la Geoda de Pulpí

Geoda de Pulpí. | Geoda de Pulpí
Geoda Gigante de Pulpí. | Geoda de Pulpí

Otra joya de la provincia, situada bajo tierra, es la Geoda de Pulpí, la más grande de Europa y la mayor visitable de todo el mundo. Situada en el camino entre Pulpí y San Juan de los Terreros, en la pedanía pulpileña de Pilar de Jaravía, se encuentra al final del recorrido por la Mina Rica, en la que encontramos otra serie de tesoros minerales que llaman la atención de expertos de todo el mundo.

Tras bajar más de un centenar de escalones, se llega hasta la misma boca de la geoda gigante. Entonces es cuando hay que asomarse a través de una estrecha oquedad para ver una de las mayores maravillas creadas por la naturaleza. Gigantescos cristales de yeso tan transparentes que se puede ver a través de ellos. Una maravilla que, hoy por hoy, solo se puede ver en un lugar del mundo: Pulpí.

Pasear con camello en Pechina

Rutas en camello en Pechina, algo que ver en Almería con niños. | Almería Camels

Cerramos en el Área Metropolitana, haciendo una ruta en camello en Pechina que se completa con una serie de actividades. Así, además del paseo en camello, podremos peinarlos y darles de comer. Incluso, podremos participar en una charla y buscar un tesoro.

Para llegar, hay que tomar la salida 452 de la autovía A-7 (salida de Viator) y desde allí seguir en dirección a Pechina. Hay que andar con ojo y tomar el Camino Ramblín, coger luego la derecha y seguir recto. Aquí te lo explican con todo detalle.

La iglesia de Vélez-Rubio destaca sobre el conjunto urbano como una mole sólida y elegante que se eleva por encima de los edificios que la rodean como si de un faro se tratase captando todas las miradas de velezanos y visitantes desde 1768

Todos los caminos conducen a Roma, igual que cuando llegamos a Vélez-Rubio por la A92-N, todas las direcciones te encaminan hacia la iglesia de Vélez-Rubio (de la Encarnación), que emerge sobre el caserío siendo visible desde de los cuatro puntos cardinales llevando al visitante hasta su planta en la plaza del mismo nombre.

La señorial fábrica de la iglesia de la Encarnación, mandada construir por el décimo marqués de Los Vélez, Antonio Álvarez de Toledo, destaca sobre el conjunto urbano como una mole sólida y elegante que se eleva por encima de los edificios que la rodean como si de un faro se tratase captando todas las miradas de velezanos y visitantes desde 1768.

Siendo este “corona y centro, y descubriéndose por todas partes como su principal adorno” escribía el cura Antonio José Navarro, contemporáneo de las obras de la iglesia. Esta construcción dieciochesca que sobresale en belleza es la obra cumbre del barroco en la provincia de Almería.

Historia de la iglesia de Vélez-Rubio

Iglesia de Vélez-Rubio. | Lázaro Martínez/QVEA
Iglesia de Vélez-Rubio. | Lázaro Martínez/QVEA

La monumentalidad de la iglesia de Vélez-Rubio y su ornamentación tanto interior como exterior captan la mirada del viajero que se queda sorprendido ante tan bello edificio. Pero para llegar hasta aquí, la fatalidad quiso que el 4 de marzo de 1751 un terremoto de considerable intensidad sacudiera Vélez-Rubio, destruyendo por completo la antigua parroquia de San Pedro.Ante esta situación, los vecinos suplicaron a don Antonio Álvarez de Toledo, décimo marqués de Villafranca y de Los Vélez, como patrono de los señoríos, que construyera una nueva iglesia.

Tras ordenar demoler por completo las ruinas de la antigua iglesia, encargó a fray Pedro de San Agustín que edificara un nuevo templo. La primera piedra se colocó el 25 de marzo de 1754 en presencia del administrador del marqués Pedro Ignacio Portillo, el alcalde y varios beneficiaros de la parroquia.

Quince años después de comenzar las obras se dieron por concluidas en diciembre de 1768 con la colocación de la última losa. Pero no sería hasta 29 de junio de 1769 cuando se bendijo el nuevo templo parroquial. El traslado del santísimo se efectuó el 25 de octubre del mismo año. Estuvo presente el marqués de Los Vélez y hubo diez días de festejos religiosos y espectáculos variados.

Con ocasión del 250 aniversario de este traslado, ha comenzado a celebrarse una recreación histórica de aquel acontecimiento que trajo hasta Vélez-Rubio cientos de vecinos de todo el marquesado de Los Vélez.

Exterior de la iglesia de la Encarnación

Detalle del escudo del marqués de Los Vélez. | Lázaro Martínez/QVEA

Antes de acceder al interior del templo, el visitante se queda sobrecogido por la impresionante fachada retablo pétreo con dos torres de 37 metros a cada uno de los lados. Es aquí donde todo el conjunto alcanza la máxima expresión decorativa y el mayor refinamiento artístico.

El retablo de piedra, dividido en dos cuerpos y un ático, invita al visitante a entrar a su interior. En el primer cuerpo destacan las figuras de San Blas y San Indalecio en sus hornacinas, patronos de Vélez-Rubio y de la diócesis de Almería.

Sobre el arco de medio punto de la puerta principal campea sobremanera el escudo heráldico don Antonio Álvarez de Toledo, duque de Montalto y Marqués de Villafranca y de Los Vélez, como constructor del templo. El escudo está divido en cuatro cuarteles en relieve, timbrado con una corona de tres yelmos y orlado por el collar del Toisón de Oro.

En el segundo cuerpo aparecen las figuras de San Pedro y San Pablo. Finalmente la fachada está coronada con un medallón oval con un altorrelieve de la Anunciación.

La iglesia de Vélez-Rubio, por dentro

Interior de la iglesia de Vélez-Rubio. | Lázaro Martínez/QVEA

La iglesia está proyectada con tres naves, crucero y cabecera recta. El alzado se resuelve por medio de pilares cruciformes y de contrafuertes profundos que cobijan capillas-hornacinas. Los muros articulados sobre pilastras entre los arcos en las naves laterales soportan las tribunas. Sobre el crucero se eleva una gran cúpula a 33 metros de altura apoyada sobre cuatro pechinas. En estas se encuentran tallados los cuatro evangelistas.

Si el visitante ha quedado sobrecogido con el exterior del templo, el interior es un cúmulo de sensaciones que elevan el alma hacia las alturas en actitud contemplativa y la mirada hacia el retablo de madera. El tema central es la Anunciación, mandado hacer por el obispo Claudio Sanz y Torres al escultor Francisco Antonio de Testa. En esta búsqueda hacia arriba se puede ver en el segundo cuerpo de la bóveda central un florón de estuco. Allí, una placa dice que “aquí cayo Lorenzo Duarte y no peligró. Año 1761”.

En las capillas laterales se pueden contemplar a San José, la Virgen del Carmen, la beata velezana Dolores Sopeña o los titulares de diferentes hermandades y cofradías. Entre ellos, la Virgen de los Dolores, el Santísimo Cristo del Perdón y de los Afligidos y la Virgen de la Esperanza. O el Señor de la Caja, Cristo articulado del siglo XVII con el cual se escenifica el momento de la crucifixión el Viernes Santo.

Otro elemento a destacar es el órgano construido en 1771 por el maestro organero Guillermo Donoyen, siendo una de las piezas más importantes del templo.

Órgano de la iglesia. | Lázaro Martínez/QVEA

Actualmente, se han reformado todas las vidrieras de la Iglesia destacando los motivos marianos, sobresaliendo la Inmaculada Concepción en la vidriera central.

La intensa visita a la iglesia de Vélez-Rubio, declarada Monumento Nacional en 1981, requiere después hacer parada en alguno de los bares que llenan la plaza de la Encarnación, centro de la vida social y religiosa de Vélez-Rubio. En el Martos, el Bar del Julio, la Peña Taurina o el Cortezas se degusta la rica gastronomía velezana.

Las Ánimas Benditas de Adra; Alcolea; el triángulo formado por Gérgal, Olula de Castro y Tahal; la Casa del Cine de Almería; la Cueva Carrión de María; Laroya y el Cerro del Espíritu Santo de Vera, lugares misteriosos que ver en Almería por Halloween

Nadie puede dudar que Almería es tierra de misterio. Será su variado paisaje, la orografía del terreno o la esencia de todas las culturas que por aquí han pasado, pero lo cierto es que un halo sobrenatural envuelve la provincia. Se podrían hacer mil y un recorridos en busca de sucesos inexplicables a lo largo y ancho de esta bella tierra aunque, por la cercanía con la festividad de Halloween, esta sería mi propuesta de lugares misteriosos que ver en Almería tocando las siete comarcas.

Las Ánimas Benditas de Adra

Las Ánimas Benditas de Adra, uno de los lugares misteriosos que ver en Almería. | Alberto Cerezuela
Las Ánimas Benditas de Adra. | Alberto Cerezuela

En Adra existe un rincón mágico, casi desconocido para los de fuera, que esconde a partes iguales devoción y misterio. Debajo del arco romano encontramos la pequeña Capilla de las Ánimas Benditas. Es habitual encontrar, a cualquier hora del día, una cola de personas esperando su turno para dejarles flores, pequeñas velitas o aceite para las mariposas. Lo importante es que siempre tengan luz, esa luz que las guíe hacia el Cielo ya que son almas que están en el Purgatorio. A cambio, los fieles piden salud para los suyos, trabajo o amor.

Sin embargo, no todo es bonito, puesto que si la persona no puede cumplir con lo prometido, las ánimas benditas irán a reclamarle la deuda, ya sea tocándole en la puerta de su casa a altas horas de la madrugada, posándose a los pies de la cama del deudor o recostadas junto a él, o incluso mediante un sobrenatural encuentro formado por una comitiva de almas en pena que vagan en busca de la luz.

 

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

La Luz de Alcolea

Si nos adentramos en la Alpujarra Almeriense, nada más salir de Berja podemos asistir al avistamiento de una extraña luz. Lleva sucediendo desde la posguerra y se acentúa cuando llegan estas fechas. Hablo de la Luz de Alcolea, fenómeno que saltó a la prensa en la Semana Santa del año 87 cuando Cayetano Galafat la vio en su finca del paraje de Los Llanillos.

Paraje de Los Llanillos desde la casa de Gabriel Moya, en Alcolea. | Alberto Cerezuela

Cientos de personas se congregaron esos días en busca de una luz que adoptaba las dimensiones de un balón de baloncesto, era de color rojizo y planeaba sobre las cosechas a una altura de metro y medio. Ufólogos y expertos en la materia expusieron sus hipótesis, aunque el testimonio de Agustín ‘Pistolete’, un conocido vecino, puso sobre la mesa que esa luz provenía del candil que portaba un ser totalmente vestido de negro, al que no se le veía la cara, con una planta de más de dos metros de altura. Los lugareños lo llaman “el tío enlutao” y es mejor no encontrárselo en esa carretera.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

¿Fenómeno OVNI o espíritus de mineros?

Siguiendo la estela de las luces populares, en Los Filabres-Tabernas encontramos un peculiar triángulo formado por Gérgal, Olula de Castro y Tahal. Los avistamientos de extrañas luces se cuentan por centenares y se presentan, incluso, ante agentes de la policía.

Extrañas luces en Olula de Castro
Olula de Castro. | Alberto Cerezuela

Las zonas más propensas para ello son la iglesia de Tahal y el cerro de enfrente; la entrada del pueblo de Olula de Castro y los alrededores de Gérgal. Es frecuente, sobre todo en verano, encontrar grupos de aventureros en busca de esas luminarias que quizá no tengan nada que ver con el fenómeno OVNI, sino con los espíritus de los mineros que perecieron en esas veredas.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Casa del Cine de Almería

Nos adentramos ahora en la capital almeriense, sin duda el lugar que más misterios encierra. En su comarca, lo fácil hubiera sido señalar el Teatro Cervantes o el Cortijo de San Patricio, en Gádor, donde ocurrió el crimen que ha dado pie a la leyenda del “hombre del saco”, mucho más real de lo que pensamos.

Pero a mí me gustaría hablar de la actual Casa del Cine, situado en una antigua finca denominada Santa Isabel, también conocida como el Cortijo Romero o el Cortijo Balmas. Precisamente fue el republicano Miguel Balmas quien compró el lugar en 1866, transformándolo con los años en un auténtico paraíso de recreo. Ya entrado el siglo XX, esa casa disponía de piscina, pistas de tenis y el mejor jardín privado de Almería.

En esa época empezaron las reuniones masónicas hospiciadas por José Romero Balmas, a las que acudían personajes como el filósofo Levi Strauss o el arqueólogo Luis Siret. Los fenómenos extraños más conocidos tuvieron lugar en la época dorada del cine en Almería. Los vivió Rainer Fassbinder, director alemán que rodó allí la película ‘Whity’ en 1971 y quien afirmó que la casa le hablaba y le obligaba a hacer cosas como asesinar o suicidarse.

Seguramente la casa también le habló a John Lennon, pues le inspiró para componer allí la canción ‘Strawberry fields forever’ en septiembre de 1966. La energía del lugar le transportó a Liverpool, al orfanato donde estuvo cuando era un niño, reviviendo muchos fantasmas de su pasado. Precisamente en la fiesta de cumpleaños del propio Lennon se vivieron fenómenos paranormales como el estallido de platos y vasos, armarios que se abrían solos, y dos mujeres vestidas de negro que bajaban las escaleras ante los ojos de Chynthia Lennon, el propio John o Ringo Starr. Por cierto, en ese jardín reposan los restos de Pauline Taurinya, comunista y espía de las Brigadas Internacionales. Vivió fenómenos inexplicables en ese lugar y quiso reposar eternamente allí.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

El vampiro de la Cueva Carrión

Corría la primavera de 1932 cuando un hombre, natural del pueblo de María, en la Comarca de Los Vélez, decidió secuestrar y decapitar a una niña de dos años para más tarde beberse su sangre. Estaba enfermo de tuberculosis y la incultura de esa época propició esta absurda creencia. Lo bautizaron como el “vampiro de la cueva Carrión”, pues fue en ese lugar donde cometió este atroz crimen (sin embargo, algunos lugareños ubican el escenario en la llamada ‘cueva del Gallego’). La infortunada pequeña era hija de Antonio López Sánchez, conocido como ‘el Olimpo’. Fue uno de los crímenes más sonados en la primera mitad del siglo XX.

Los fuegos de Laroya

Informe oficial de los fenómenos de Laroya.

A poco más de una hora y media de allí tenemos la población de Laroya, conocida especialmente por los extraños fuegos del diablo o combustiones espontáneas que se comenzaron el 16 de junio de 1945 cuando a María Martínez, de catorce años, se le incendió el mandil que llevaba puesto. Desde ese momento fueron 300 los incendios en el periodo de un mes, sin que a día de hoy haya explicación alguna.

Desde el Régimen enviaron a una comitiva de ingenieros y peritos capitaneados por José Cubillo Fluiters quienes, tras unos días de estudio, redactaron un informe de más de doscientas páginas en el que la única conclusión es que había que mirar al cielo para obtener una respuesta.

Fenómeno OVNI, combustiones espontáneas, la maldición del moro Jamá, quemado vivo por la inquisición o la presencia del semidios Reshef (ascua ardiente), venerado  por los cartagineses para que atacara a todo aquel que quisiera explotar esas tierras, fueron algunas de las teorías.

Manuel Medina, Antonia Ujaldón o Ramón Doménech son algunos de los testigos que veían como pequeñas llamas o bolitas voladoras se posaban en los enseres y producían fuegos. Más de uno tuvo que tirarse al suelo ante el ataque de algunas de ellas, que parecían cobrar vida. Algún ingeniero también huyó a su Madrid natal cuando se le incendiaron sus aparatos o hasta sus ropas. Sin duda, uno de los grandes misterios del siglo XX.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

El Cerro del Espíritu Santo de Vera

Termino este peculiar recorrido haciendo una visita al Cerro del Espíritu Santo en Vera, donde el 5 de marzo de 2011 un rayo decapitó al Cristo que se erige en ese místico enclave dejándonos unas espectaculares imágenes. Muchos vecinos lo tomaron como una advertencia divina de que algo malo iba a pasar, al igual que sucediese días antes del terremoto que destruyó el lugar el 9 de noviembre de 1518, cuando las campanas de la iglesia repicaban solas advirtiendo del mal augurio.

Cerro del Espíritu Santo, uno de los lugares misteriosos que ver en Almería
El Cristo del Espíritu Santo de Vera, decapitado por un rayo en 2011. | Domingo Ortiz

Casualidad o no, pocos días después de la caída del rayo se produjo el famoso terremoto de Lorca, a pocos kilómetros de allí. Pero la magia del lugar no termina aquí. Bajo ese cerro reposan los restos de más de cien personas, víctima del suceso del siglo XVI y de una epidemia posterior.

Y, por si fuera poco, en una casa cercana al lugar, el Día de los Difuntos de 1997 apareció una extraña teleplastia que aún hoy se mantiene imborrable. Una historia que trajo a diversos parapsicólogos a Vera y que nos ha dejado una impactante psicofonía para la posteridad.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

¿Me creen ahora cuando digo que Almería está impregnada por la magia del misterio?
* Alberto Cerezuela es escritor, investigador y director de la Editorial Círculo Rojo

Romanos y árabes ya identificaban un punto intermedio entre Cañadas de Cañepla, en María, y Topares, en Vélez-Blanco, como el lugar de nacimiento del río Guadalquivir

Fuera de los límites del Parque Natural Sierra de María-Los Vélez, la comarca velezana no deja de sorprender. Las ricas tierras del norte de la provincia pintan de colores la altiplanicie pasando del blanco de las nevadas del invierno, a los tonos verdosos y dorados de los campos sembrados de trigo y avena en primavera y verano, a los marrones y anaranjados del otoño una vez pasada la época de la siega en espera de un nuevo ciclo.

Esta tierra fértil guarda un gran tesoro en su interior el nacimiento del río Guadalquivir, en un punto intermedio entre Cañadas de Cañepla y Topares, pedanías de María y Vélez-Blanco, aportando sus aguas a los campos del norte de la provincia para perderse en su camino hacía Orce (Granada) y desembocar en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

Razones históricas y científicas

Cartel que indica el nacimiento del río Guadalquivir. | Lázaro Martínez/QVEA

El historiador Vicente González Barbarán argumenta razones históricas y científicas para demostrar que el Guadalquivir nace en tierras almerienses, a 60 kilómetros del emplazamiento actual en la sierra de Cazorla. Ya tanto los romanos como los árabes identificaban su nacimiento en Almería. González Barbarán sostiene que se trata de un error histórico y arguye que fue una decisión política en tiempos del reinado de Fernando III el Santo, la que posibilitó situar el nacimiento del rio en tierras jienenses, ya que el gran río no podía nacer en tierras no conquistadas.

Junto a esto, criterios científicos consideran que el Guadiana Menor no es el afluente del Guadalquivir, sino el verdadero río, cuyo nacimiento está entre Cañadas de Cañepla y Topares. Para establecer cuál es el río principal hay que atender a parámetros como mayor recorrido, 60 kilómetros más; nacer en un punto más bajo, 1.300 metros sobre el nivel del mar y mayor aporte de caudal permanente, 14 hectómetros cúbicos de aporte. La zona norte de Almería y Granada está llena de asentamientos a lo largo de la ribera del río regando sus cultivos, esto ha hecho que el aporte sea menor e incluso en algunos lugares su curso sea subterráneo.

Cómo llegar al nacimiento del río Guadalquivir en Cañadas de Cañepla, en María

Balsa de la Revuelta, lugar de nacimiento del río Guadalquivir en Cañadas de Cañepla. | Lázaro Martínez/QVEA

En la búsqueda de la fuente originaria del río vertebrador de Andalucía hay que tomar la A-317 a la altura de Vélez-Rubio, después de dejar al A-92N. Tras atravesar los municipios de Vélez-Blanco y María, dirección Orce, un indicativo a la derecha muestra el camino para Cañadas. Será el momento en el que nos sumergimos en los bosques de pino carrasco del Parque Sierra de María-Los Vélez. Una estrecha carretera serpenteante entre pinares atraviesa los extensos campos de cereales que rodean Cañadas de Cañepla.

Para acceder a la localidad hay pasar sobre el Guadalquivir. El curso del río está marcado por los juncos que crecen en sus márgenes. Apenas un par de kilómetros separan la entrada de Cañadas del nacimiento del río Guadalquivir. Giramos a la derecha en dirección y continuamos por la carretera un kilómetro y medio, a la izquierda Un cartel descolorido junto a una encina marca el camino. El trayecto se puede hacer a pie. A la derecha nos quedará el curso del río hasta la balsa de la Revuelta donde aflora el Guadalquivir.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

El Pozo de Juan López, en Topares, el otro nacimiento del río Guadalquivir

Pozo de Juan López, en Topares. | Lázaro Martínez/QVEA

El otro punto de nacimiento es el Pozo de Juan López en Topares. Desde aquí el curso es subterráneo para aparecer en Cañadas. Para llegar hasta el pozo es necesario llegar a Topares. Para ello, volvemos a Cañadas de Cañepla y al salir del pueblo dirección Orce, se gira a la derecha por la AL-9102 para llegar el núcleo urbano más lejano de la provincia de Almería, Topares.

Esta pedanía velezana es el lugar perfecto para hacer un alto en el camino y recuperar fuerzas en algunos de los restaurantes: El Martínez, a la entrada; y El Corralillo, junto a la iglesia, donde degustar carnes a la brasa, cordero segureño, embutidos, patatas con ajo o huevos cortijeros.

Tras el descanso, toca continuar la ruta hasta el Pozo de Juan López. Para ello hay que tomar dirección Vélez-Blanco por la AL-9102 y a unos 21 kilómetros encontramos el pozo. Desde aquí, a un lado la cuenca del Segura, al otro la del Guadalquivir, cuyo nacimiento tenemos junto a la carretera. 740 kilómetros separan este punto de la desembocadura en el Atlántico por Sanlúcar de Barrameda.

Esta senda nos llevará entre campos de cereal y pinares, por una carretera estrecha llena de curvas, que discurren por el Parque Natural Sierra de María-Los Vélez, hasta Vélez-Blanco.

Google Maps

Al cargar el mapa, acepta la política de privacidad de Google.
Más información

Cargar el mapa

Adentrarse en el norte de la provincia de Almería es descubrir el Parque Natural Sierra de María-Los Vélez

Adentrarse en el norte de la provincia de Almería es descubrir la Muela de Montalviche, el Mahimón, el extenso bosque de la Alfaguara, el impresionante macizo de la sierra de María o monumentos naturales como la Sabina Milenaria, además de contemplar la rica fauna que puebla la zona y la amplia variedad de especies vegetales que hacen único al Parque Natural Sierra de María-Los Vélez.

La riqueza natural de Sierra de María-Los Vélez tiene su colofón en el tesoro cultural que tienen Vélez-Blanco, Vélez-Rubio, María y Chirivel, municipios por los que discurre el parque y en los que el hombre se asentó hace más de 15.000 años: así lo atestiguan los yacimientos de la cueva de Ambrosio, la cueva de Los Letreros o la cueva de las Colmenas, donde podemos encontrar la figura del Indalo, símbolo de la provincia, todas ellas declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Pintura en la cueva de Los Letreros. | Lázaro Martínez/QVEA

Recepción a los visitantes del Parque Natural

A la hora de acercarnos al parque y tener un primer contacto con el entorno se hace obligatoria la primera parada en alguno de los dos centros de recepción de visitantes que alberga el espacio natural. El Almacén del Trigo en Vélez-Blanco y la Umbría de la Virgen a dos kilómetros de María por la A-317 ofrecen al visitante un primer contacto con el parque. Un espacio en el que, a base de paneles explicativos, maquetas y elementos interactivos se pueden descubrir de un vistazo las 22.562 hectáreas del espacio protegido acercándose el turista a la fauna, la flora, monumentos o los yacimientos prehistóricos.

Se trata de un punto de encuentro en el que el viajero va obtener toda la información, desde actividades, senderos o puntos de interés. La dotación didáctica del parque se completa con el jardín botánico Umbría de la Virgen, situado en la falda de la sierra a un kilómetro de María por la A-317 a la izquierda.

Un bello paseo entre almendros que nos acercan hasta la ermita de la Virgen de la Cabeza para adentrarnos en los primeros pinares al llegar al jardín botánico. En un espacio de 40 hectáreas se puede conocer la flora que habita el parque, además de las formaciones vegetales en las que se ubican. Ello posibilita conocer en cuatro kilómetros de senderos el rico patrimonio natural de la zona o descubrir especies endémicas como la Centaurea Mariana.

La Sabina Milenaria, el habitante más longevo de Sierra de María-Los Vélez

El recorrido por el parque nos traslada hasta Chirivel para descubrir una de las joyas que esconde: la Sabina Milenaria, a 1.600 metros de altura. Pero antes de subir a este Monumento Natural es necesario obtener permiso para acceder por estar situada una zona de reserva. Para ello hay que dirigirse al CEDEFO de Vélez-Blanco, donde se encuentra ubicada la oficina del Parque Natural.

Al llega a Chirivel, en la carretera principal del municipio, un indicativo nos señala la dirección por la calle Camino del Puerto. Tras cruzar bajo la autovía A-92N el camino asfaltado se convierte en una pista forestal que seguiremos unos 5 kilómetros. El comienzo del sendero de la Sabina se encuentra señalizado a la derecha. Un camino serpenteante de 9,8 kilómetros entre pinares que lleva a descubrir este tesoro natural, al habitante más longevo de la comarca con casi un milenio.

Sabina Milenaria en Chirivel, en Sierra de María-Los Vélez. | Lázaro Martínez/QVEA

Julio Alfredo Egea al conocer su edad dijo “Sentí el vértigo del paso del tiempo bajo su sombra. Me sentí efímero y pequeño bajo aquel árbol que había resistido al tiempo y las hachas, que sabía del paso de tantas civilizaciones bajo sus ramajes, que había presenciado la llegada de mil primaveras”.

Este ejemplar de 20 metros resiste solitario al paso del tiempo. Lo hace bajo la roca de la sierra que la contempla y la vigilancia de las ovejas que la custodian día tras día. No es de extrañar que los lugareños, al visitar la Sabina Albar, se sientan parte de la historia de un lugar mágico. Un lugar que, al entrar en su interior, te llena de paz y te hace sentirte vinculado para siempre con la Sabina Albar.

Vélez-Blanco y Vélez-Rubio, el corazón del Marquesado de Los Vélez

En el corazón del Marquesado de Los Vélez se sitúan Vélez-Blanco y Vélez-Rubio, dos poblaciones en las que el patrimonio histórico, monumental y arquitectónico es de un gran valor, como atestiguan los estilos gótico tardío, mudéjar, renacentista o barroco que se observa en sus edificaciones. Además, de un estilo propio, el clásico velezano que define la simetría de las edificaciones señoriales de los siglos XIX y XX. Ello les ha valido el reconocimiento de Bien de Interés Cultural a los cascos históricos de los dos Vélez.

En Vélez-Rubio destaca la iglesia de la Encarnación, joya del barroco almeriense, así como las iglesias de San José y del Carmen o el convento de la Inmaculada. En cuanto a las edificaciones civiles sobresale el Hospital Real, hoy sede del Museo Comarcal Miguel Guirao y el Palacio de las Damas Catequistas, antiguo palacio del Marqués de Los Vélez, además de multitud de casas modernistas e historicistas a lo largo de todo el casco histórico.

El castillo de Vélez-Blanco

Castillo de Vélez-Blanco y Muela de Montalviche. | Lázaro Martínez/QVEA

Continuando por la A-317 llegamos a Vélez-Blanco. Allí destaca el castillo renacentista de los Fajardo, quien contempla desde las alturas las casitas blancas que se desparraman por su falda en el barrio de la Morería para llegar hasta la iglesia de Santiago Apóstol, de estilo mudéjar, o el convento de San Luis, así como la arquitectura de las casas con abundante rejería, encaladas y teja árabe sobresalen en el conjunto.

Vélez-Blanco cuenta además con un enjambre de senderos que permiten conocer todo el patrimonio natural y artístico del municipio hasta Topares. Es el parque un espacio lleno de naturaleza y aire puro. En él, se da una simbiosis perfecta entre naturaleza, el castillo y los yacimientos arqueológicos. Algo que pocos lugares pueden ofrecer, y que hacen un privilegio vivir en él. O recorrer la Muela de Montalviche, un espacio en el que perderse entre pinares y subir a la cumbre a más de 1.500 metros, donde las vistas del pueblo y del parque son maravillosas.

La Alfaguara, uno de los bosques mejor conservados de Almería

Si continuamos ascendiendo llegamos a María, situada a 1.200 metros, lo que permite que en sus inviernos las nieves cubran la sierra. En este caminar por el parque llegamos hasta la cara norte, donde podemos descubrir una abundante masa forestal de pinares en la Alfaguara siendo uno de los mejores bosques conservados de la provincia y coto de caza en la época de Felipe II. Se trata da una densa masa vegetal compuesta por pino carrasco, encinas, pino laricio y caducifolios. En las zonas altas viven mamíferos como la ardilla, el tejón y se pueden observar rapaces como el águila calzada, el azor o el gavilán.

Adentrándonos en los pinares por la A-317 camino de Orce podemos disfrutar de varias zonas recreativas como La Piza o el Camping Sierra de María, punto de partida de senderos y lugar para multitud de actividades en la naturaleza, además de disfrutar en sus restaurantes, abiertos todo el año, de los embutidos de la zona o el cordero segureño, así como platos típicos como gurullos, migas o arroces.

Del punto más alto a las profundidades de la tierra

La Comarca de Los Vélez en general y el Parque Natural Sierra de María-Los Vélez en particular ofrecen por su situación geográfica descubrir abruptas sierras que van desde los 700 a los 2.045 metros de altitud del pico de La Burrica, punto más alto de la sierra o a buscar en las profundidades de la tierra en la veintena de cavidades que encontramos.

A esto hay que sumar el legado que dejaron los primeros pobladores de esta tierra con multitud de yacimientos en los que el hombre ha dejado su impronta a través del arte rupestre. Junto a todo esto, existe un importante legado en torno a la cultura del agua con 63 inmuebles catalogados, entre molinos hidráulicos, balsas, lavaderos, aljibes, abrevaderos, acueductos de diferentes estilo y épocas.

En este recorrido no se puede olvidar la rica gastronomía que ofrece la comarca con importantes bares y restaurantes. Algunos de ellos, distinguidos con la marca Parque Natural.