El imaginario popular cataloga a Almería como un territorio árido y seco, sin duda influido por la imponente presencia del desierto de Tabernas. Sin embargo, la extraordinaria riqueza ambiental de la provincia desdice de mil maneras aquel irreal estereotipo.

Una costa extensa y profusa en tesoros naturales, con playas vírgenes y envidiables fondos marinos; humedales que suponen verdaderas explosiones de biodiversidad y lugares de paso y estancia obligado para decenas de especies de aves; ríos y sierras que atraviesan la provincia en todas sus latitudes.

Y, por supuesto, el agua, el más esencial de los elementos, capaz de vertebrar los territorios a su paso, como sucede en uno de los enclaves más históricos y señoriales de Almería: Berja, irrigada por decenas de fuentes y manantiales que explican el por qué de su dispersión a través de un extenso término municipal.

Berja, una visita imprescindible en Almería

Ubicada en la frontera entre el Mediterráneo y las altas cumbres de Sierra Nevada, premiada con una fértil vega donde proliferan naranjos, parrales y almendros, y al pie de la Sierra de Gádor, su configuración, dispersa entre el núcleo principal y distintos barrios, cortijadas y pedanías periféricas, está estrechamente relacionada con la presencia de las fuentes y manantiales de agua. En las cercanías de estas fue estableciéndose la población y está constatado que el lugar está habitado desde las épocas íbera y fenicia.

Uno de los rincones más bonitos de Berja, en la Fuente del Oro. | Anyo/QVEA

La antigua Vergis de los romanos fue también un enclave predilecto para los musulmanes. Para todos ellos influyó decisivamente la presencia de agua y la gran riqueza mineral del lugar, propiciada por su ubicación en la sierra de Gádor. Conocer las fuentes de Berja es entender a su vez este fantástico enclave almeriense, que cuenta con numerosos atractivos tanto monumentales como naturales para ver y para disfrutar.

Así que, seguramente, la mejor manera de visitar los principales rincones virgitanos es hacerlo a través de su Ruta de las Fuentes de Berja. Esta se divide a su vez en dos recorridos, al encontrarse repartidas por todo el municipio, tanto en su núcleo principal como en sus diez pedanías y barrios: Benejí, Alcaudique, San Roque, Peñarrodada, Castala, El Río Chico, El Río Grande, Hirmes, El Cid y Chirán.

En total, el Ayuntamiento de Berja recoge catalogadas hasta 41 fuentes en todo su término municipal. Repasaremos hoy las que podemos visitar a pie en el casco urbano y su entorno más próximo. Un recorrido que permite al viajero conocer los principales enclaves del núcleo principal virgitano.

Cómo llegar a Berja

Si tomamos la capital de Almería como punto de inicio, la mejor forma de llegar a Berja será a través de la autovía A7, o del Mediterráneo, que tomaremos en dirección Motril-Málaga, para abandonarla en la salida 406 Ejido Oeste/Dalías. Siguiendo las indicaciones, saldremos de El Ejido atravesando Pampanico, camino de Dalías. Dejaremos esta población a nuestra derecha antes de alcanzar el municipio de Berja, al que llegaremos por su lado este. La distancia entre la capital y Berja es de 55 kilómetros.

Si, por el contrario, llegamos desde la costa de Granada, el camino más rápido nos conducirá a abandonar la A7 en la salida 391 Adra/Berja, desde donde la carretera conduce directamente a Berja, a la que se accede por el sur.

Inicio de la Ruta de las Fuentes de Berja

Es casi obligado iniciar nuestra ruta por las fuentes de Berja desde su Oficina de Turismo, que se encuentra situada en la Torre de los Enciso, en la calle del Agua, en pleno centro histórico de Berja. Su horario de apertura es de 10:30 a 14:00 horas, de martes a sábados.

Allí podremos conseguir los mapas que nos ayudarán en nuestra tarea de ir dando una a una con todas las fuentes del pueblo. También encontraremos toda la información del rico patrimonio virgitano y de la comarca de la Alpujarra.

Oficina de Turismo, inicio de la ruta de las Fuentes de Berja
Exterior de la Oficina de Turismo de Berja, en la calle del Agua. | Anyo/QVEA

La ruta urbana comprende 15 fuentes, repartidas a través de los cuatro tramos en los que, a su vez, se encuentra dividida, siempre en el núcleo principal de Berja. La haremos a pie tomando como punto de partida la propia oficina turística. De esta forma, podremos ir descubriendo los grandes tesoros que posee Berja.

Así, el primero de ellos es la propia Torre de los Enciso. Se trata de la única torre fortaleza privada que se conserva en toda la Alpujarra y que data del siglo XVI. Además de la Oficina de Turismo, acoge un Museo de Sitio, que recoge la memoria histórica del convulso siglo XVI, marcado por el episodio de la expulsión de los moriscos.

Tramos 1 y 2: Los 16 caños del centro histórico y la antigua entrada a Berja

Molino del Perrillo. | Anyo/QVEA

Las dos primeras fuentes que visitaremos nos permitirán admirar dos de los edificios, sin duda, más emblemáticos de Berja. Uno, su Iglesia de la Anunciación; otro, el espectacular Ayuntamiento, sitos ambos muy cerca de la Torre de los Enciso.

Al salir de la Oficina de Turismo pasaremos junto al Molino del Perrillo, un edificio recién restaurado que data de 1863 y es el más fiel ejemplo de la arquitectura doméstica y burguesa virgitana, donde se encuentran además la Biblioteca, el Archivo y el Centro Virgitano de Estudios Históricos. Temporalmente, se ofrecen aquí los servicios de la Oficina de Turismo.

Fuente de la Cárcel. | Anyo/QVEA

Seguiremos bajando la emblemática calle del Agua y, girando a la derecha, accederemos al lateral del templo. Este se erigió originalmente en 1530 sobre una antigua mezquita. El actual data de 1879, de estilo neoclásico y caracterizado por sus dos imponentes torres y una planta con tres naves. Llegaremos entonces a la Fuente de la Cárcel, que data de 1867 y que se encontraba en el patio del presidio del partido judicial, con objeto de que los presos pudieran beber agua.

Fuente de los 16 Caños. | Anyo/QVEA

Y bajando la escalinata de la iglesia llegaremos a la Plaza de la Constitución (en obras en el arranque de 2022), donde encontraremos la más monumental de las fuentes virgitanas, la de los 16 Caños, que preside a su vez la plaza central del municipio y data de 1859, surgida con una función más ornamental que práctica, rodeada por cuatro escalones y con un estanque en forma de corona circular.

Proseguiremos esta primera parte del recorrido saliendo hacia la cercana y fabulosa Plaza Porticada. Está situada apenas a unos pasos de aquella y es la única de toda la provincia de Almería que se mantiene íntegra y reconstruida.

Plaza Porticada de Berja en la Ruta de las Fuentes de Berja
Plaza Porticada de Berja. | Anyo/QVEA
Fuentes del Macho y de la Hembra. | Anyo/QVEA

Pasearla tranquilamente y tomar algo sentados en alguna de sus terrazas es un plan obligado en nuestra visita a Berja. Data de 1860 y presenta soportales con 37 arcos de medio punto. Y en cada uno de sus extremos, dos pequeñas fuentes enfrentadas, las del Macho y de la Hembra, con sendos bajorrelieves de águilas con las alas desplegadas, perfectas para beber y refrescarse.

En su entorno se encuentra además el Museo de la Semana Santa y la Religiosidad Popular de Berja, inaugurado en 2019 y que gira en torno a las cofradías virgitanas, que cada año configuran una de las Semanas Santas más importantes y con mayor número de procesiones de Almería.

Muestra una réplica exacta del sarcófago romano de Alcaudique, cuyo original está expuesto en el Museo Arqueológico Nacional (Siglo IV), así como restos originales del tabernáculo de la iglesia de Berja que fue destruida por un terremoto en 1804.

Y para finalizar este primer tramo de la ruta urbana por las fuentes de Berja, visitaremos primero la fuente que recibía a los visitantes que llegaban a Berja desde Adra, y otro ejemplo de monumentalidad virgitana, la Fuente de Toro, que incluso le da nombre a su barrio, situado entre los de Matadero, Pago y Los Cobos.

Para llegar desde la Plaza Porticada caminaremos apenas cinco minutos, volviendo sobre nuestros pasos para contemplar nuevamente la icónica imagen de la iglesia y el Ayuntamiento.Atravesamos la Plaza de la Constitución y descendemos otra de las calles importantes de Berja, la calle Goya.

Llegaremos entonces a esta fuente neoclásica del siglo XVII que cuenta con dos pilares a distintas alturas, pensados para que bebieran de uno las personas y de otro los animales.

Después, nos merecerá la pena seguir descendiendo en dirección sur. Dejaremos a nuestra izquierda el conjunto arqueológico de Villavieja. Allí se encuentran los restos de la imponente Alcazaba homónima, que fue la segunda fortaleza árabe en extensión de la provincia. Alcanzaremos otras dos fuentes que se ubican en esta zona, camino de la barriada de San Roque: las fuentes de Ramales y la Encrucijada de Pago.

Tramos 3 y 4: camino a la Ermita y la Sierra de Gádor

Caminando tras las fuentes de Berja hemos abandonado el núcleo principal. Para encontrar las restantes que pertenecen al entramado urbano, aunque progresivamente más alejadas del centro, deberemos volver a la Plaza Porticada como punto de encuentro. Desde aquí marcharemos en este caso en sentido contrario (norte-nordeste) al anterior. Nuestro recorrido callejeando por Berja nos encamina hacia el fastuoso Teatro Municipal, a través de la calle Alcántara. En su entorno se encuentra la Fuente de Don Emilio.

Fuente de Don Emilio, junto al Teatro Ciudad de Berja. | Anyo/QVEA

Esta fuente toma el nombre del antiguo propietario de la casa a la que se adosa. Esto era muy común en Berja en los siglos XVIII y XIX, nombrar los lugares en función de las personas que vivían allí. Ello también sucede, si seguimos hacia la carretera A-358 y la cruzamos, con el Marqués de Iniza, que tiene su calle, su casa-palacio y, claro, su Fuente del Marqués.

Y al final de esta calle, en dirección siempre hacia la imperdible sierra de Gádor, alcanzaremos la fuente de la Placeta de la Saliva, en la confluencia entre cuatro vías virgitanas y una de las que tradicionalmente ha gozado de mayor abundancia y caudal de agua.

Fuente de la Placeta de la Saliva, en la Ruta de las Fuentes de Berja
Fuente de la Placeta de la Saliva. | Anyo/QVEA

La de la Saliva significará el final del tramo 3 y el punto de inicio del 4, que comprende tres emblemáticas fuentes virgitanas distintas a las anteriores y muy importantes todas ellas: las del Almez, La Higuera y el Oro. Todas se encuentran muy cercanas entre sí y a mitad de camino a uno de los lugares de mayor devoción no ya de Berja, sino de toda la provincia de Almería: la ermita de la Virgen de Gádor.

La primera de ellas es la Fuente del Almez, en el popular barrio de Los Cerrillos, con sus calles estrechas y serpenteantes, a la que llegaremos desde la Plaza de la Saliva tomando la calle de las Mercedes.

A mitad de camino pasaremos junto a la pequeña y sencilla Ermita de las Mercedes, de la que sobresale su torre y con un entorno que invita al esparcimiento, como sucede en la cercana fuente, que toma su nombre de un árbol autóctono que ha servido tradicionalmente para las labores agrícolas. Su caudal es casi siempre abundante y mana de tres lugares distintos, para unirse en una única acequia, el brazal de riego del Almez. Relajarse en su entorno sentado sobre sus trancos de piedra es un verdadero deleite.

Fuente del Almez, en la Ruta de las Fuentes de Berja
Fuente del Almez. | Anyo/QVEA

Muy cerca encontraremos la Fuente de La Higuera. Situados en la del Almez, seguiremos la calle Santa Susana en dirección a la Ermita. En su final giraremos a la izquierda, para subir por la vía del mismo nombre de la fuente, a la que accederemos descendiendo unas escaleras.

Es un manantial antiquísimo que ya se cita en el Libro de Apeos de Berja de 1572. Se configura al estilo constructivo árabe denominado qanab, o ‘galería’, con una acequia y lavadero que podremos apreciar en otras fuentes no urbanas de Berja, como la de Rigualte.

Por último, en nuestro camino hacia la ermita de la Virgen de Gádor, y tras volver sobre nuestros pasos desde la fuente de La Higuera para bajar a la confluencia con la calle Santa Susana, llegaremos a la Fuente del Oro, un espectacular afloramiento de agua que destaca por su lavadero y que recibe el líquido elemento, como todas las de su entorno, de las aguas filtradas por la Sierra de Gádor, que cruza el sur de Almería de oeste a este y que llega a alcanzar los 2.200 metros de altitud.

Fuente del Oro, en la Ruta de las Fuentes de Berja
Fuente del Oro. | Anyo/QVEA

Es posiblemente la más emblemática de todas las fuentes de Berja por su importante caudal. Se sitúa además muy próxima al lugar de veneración por excelencia para los virgitanos, su ermita. Su configuración actual data de 1934, aunque su origen se remonta, como las anteriores, al menos al siglo XVI.

Lo bueno de la ruta por las 15 fuentes urbanas de Berja es que nos abre las ganas de seguir descubriendo los manantiales y afloramientos de agua de su extenso término municipal. O al menos, la mayor parte de ellas, que superan el medio centenar.

Para ello nos podemos servir de información en la Oficina de Turismo, con un mapa que recoge la ubicación de todas ellas. Algunas de las más destacadas son las de Alcaudique, Hirmes, la Cañada de Roda o las Fuentes de Marbella.

Dónde comer al visitar las fuentes de Berja

Berja fue un lugar muy destacado económicamente en los siglos XVIII y XIX. Ello puede apreciarse en sus abundantes edificios señoriales, que han llegado en muchos casos hasta nuestros días. En uno de ellos se ubica el Hotel Restaurante Casa Palaciega XIX, un lugar ideal que nos permitirá retomar fuerzas de la mejor manera, en un entorno único, muy agradable, con un trato personalizado y una comida excelente.

El hotel cuenta con jardín y piscina y se ubica en la céntrica calle del Agua, muy cerca de las plazas Porticada y de la Constitución. Una elección de acierto seguro, tanto para alojarse como si simplemente se quiere disfrutar de su restaurante.

La declaración de la Geoda de Pulpí como Monumento Natural de Andalucía eleva a 11 la lista de monumentos naturales de Almería

La lista de los monumentos naturales de Almería cuentan con un nuevo integrante. La declaración de la Geoda de Pulpí como Monumento Natural de Andalucía incluye desde el mes de febrero de 2022 a este espectacular rincón de la geografía almeriense en un ‘selecto club’ de parajes de la provincia, de indudable atractivo natural y que poseen tal distinción oficial.

Con este verdadero tesoro geológico de importancia mundial, que se ubica en la comarca del Levante Almeriense, son ya 11 los monumentos naturales de Almería. Visitarlos todos lleva al viajero a sumergirse, y nunca mejor dicho, en la gran riqueza de la provincia. Y es que si queremos descubrirlos todos tendremos, entre otros retos, que practicar submarinismo a la búsqueda de las praderas de posidonia. ¡Que no todo lo que esconde la provincia está disponible a simple vista!

Monumentos Naturales de Almería: ¿Qué son?

Los Monumentos Naturales de Almería, los Monumentos Naturales, en general, se tratan de espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones de tal singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de protección especial. Es una figura oficial concedida por la administración autonómica a espacios o elementos que ya gozan del reconocimiento y aprecio de la población, por los valores singulares que presentan. Uno de los objetivos de esta figura es implicar a la ciudadanía en la protección de su patrimonio natural y cultural.

En el caso de la última en sumarse, la Geoda de Pulpí, es monumento natural en el ámbito geológico, aunque un paraje con este reconocimiento puede serlo también biótico, geográfico, ecocultural o mixto.

Geoda de Pulpí (Pulpí)

Geoda de Pulpí. | Geoda de Pulpí
Geoda Gigante de Pulpí. | Geoda de Pulpí

Una geoda es una piedra hueca tapizada de cristales, normalmente de cuarzo, amatista y yeso cristalino, formaciones que suelen tener un pequeño tamaño y que son consideradas joyas naturales. En el caso de la que se ubica en las entrañas de la población de Pulpí, concretamente en la pedanía de Pilar de Jaravía, sus dimensionas permiten catalogarla como gigante, al tratarse de la segunda conocida más grande del mundo, la mayor de Europa y la más importante a nivel mundial de las visitables, ya que la que se encuentra en México (Mina de Naica) y que la supera en tamaño ofrece unas condiciones muy extremas de temperatura que hacen prácticamente inviables las visitas.

La geoda de la Mina Rica de Pulpí mide casi 9 metros de largo, 3 de ancho y casi 2 de alto y posee una gran colección de cristales de gran tamaño. Una verdadera ‘habitación’ de cristales preciosos digna de ser contemplada. Y esto en lo concerniente a su ‘estancia’ principal, ya que la cueva ofrece también a la vista otras geodas de menor tamaño, pero igualmente espectaculares. Desde su apertura ha recibido decenas de miles de visitas y su presencia es de suma importancia para Pulpí y toda su zona.

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Arrecife Barrera de Posidonia (Roquetas de Mar)

Pradera de posidonia. | Turismo Roquetas

Sumerjámonos ahora en las aguas de ese enorme centro turístico, con múltiples atractivos de diversa índole, que es Roquetas de Mar. Sus fondos marinos cuentan con uno de los escasos arrecifes de posidonia oceánica que aún se conservan en la costa mediterránea, único en el litoral andaluz, y monumento natural de tipología biótico. Es una joya exclusiva de este litoral que sirve de refugio a más de 800 especies animales y vegetales y constituye una zona de reproducción y alevinaje de numerosas especies de pesca. Ocupa 108 hectáreas submarinas.

Roquetas de Mar es uno de los mejores lugares de toda la costa almeriense para la práctica del submarinismo, buceo, snorkel… y en general cualquier otro deporte náutico. Escuelas y clubes especializados permiten a todos los interesados en las disciplinas submarinas apreciar de cerca este y otros tesoros sumergidos bajo las aguas del Mediterráneo.

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Cueva de Ambrosio (Vélez-Blanco)

Cueva de Ambrosio, uno de los monumentos naturales de Almería
Cueva de Ambrosio. | Junta de Andalucía

La riqueza arqueológica está también muy presente en Almería. Esta cueva constituye un yacimiento arqueológico fechado en el solutrense medio, que está declarado Bien de Interés Cultural. Está situada al norte de la provincia, a caballo entre los términos municipales de Vélez-Blanco y María, en el Parque Natural Sierra de Maria-Los Vélez. Contiene manifestaciones de arte rupestre declaradas Patrimonio de la Humanidad desde 1998 y que pertenecen al estilo denominado arte levantino. El descubrimiento de estas pinturas es muy reciente, ya que data de los últimos años del pasado siglo.

Bajo la tipología ecocultural, este monumento natural está formado por oquedades kársticas en la ribera del arroyo del Moral y a una altura sobre el mismo de un centenar de metros. Se trata de uno de los yacimientos paleolíticos más importantes del sureste ibérico gracias a su amplia estratigrafía y de otro de los monumentos naturales de Almería.

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Isla de San Andrés (Carboneras)

Isla de San Andrés. | Junta de Andalucia

Territorios insulares que emergen para configurar un paisaje único en distintos rincones de la costa almeriense. Pueblos marineros con ‘islas desiertas’, como Carboneras, con su Isla de San Andrés. Está ubicada al noreste del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, frente a la playa de la Puntica del municipio carbonero. En realidad no es una isla, sino dos, compuesta por dos islotes rocosos que le confieren una particular forma que se asemeja a una ballena: Isla Grande e Isla Chica.

Aunque a simple vista parece yerma y desnuda, las apariencias engañan, ya que alberga una elevada riqueza natural y un gran valor geográfico. Es otro de los templos del buceo en Almería. Sus aguas son cristalinas y posee unos fondos rocosos extraordinarios para la práctica del submarinismo. Aquí podremos encontrar también praderas de posidonia oceánica, y los islotes presentan numerosas cuevas, grietas  y oquedades con una alta concentración de vida submarina. Se sitúan a apenas medio kilómetro de la reseñada playa de la Puntica.

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Islas de Terreros y Negra (Pulpí)

La Isla Negra, uno de los monumentos naturales de Almería
Isla Negra en Terreros. | Víctor Visiedo

No abandonamos la costa del Levante almeriense, aunque seguiremos hacia el Norte hasta alcanzar el último de los municipios costeros de la provincia antes de llegar a la Región de Murcia. Volvemos a Pulpí, que también cuenta con islas propias que sumar a sus muchos atractivos. Se trata de dos ínsulas de origen volcánico, ubicadas a unos 700 metros de la costa, aunque más separadas entre sí que las de Carboneras. Isla de Terreros se sitúa frente a la Punta del Cañón, mientras que la Negra se alza frente a la Batería de San Juan de los Terreros. Presentan en superficie una escasa vegetación y cuentan con unos fondos marinos de gran riqueza.

Constituyen también un punto ideal para la observación de aves. Y es que estas islas albergan la comunidad más importante de aves marinas que nidifican en la provincia de Almería. De entre ellas, destacan especies amenazadas cuyas poblaciones se hallan en regresión en la costa mediterránea, como la pardela cenicienta, que solo se asienta en tierra para criar, o el paíño europeo. Otras especies de interés que se observan con asiduidad en estas islas son la gaviota patiamarilla, la garceta común, la garcilla bueyera, el pálido y el vencejo común.

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Sabina Albar (Chirivel)

Sabina Milenaria en Chirivel, en Sierra de María-Los Vélez. | Lázaro Martínez/QVEA

Los árboles de gran porte y centenarios bagajes vitales son también señas de identidad en varios puntos de la provincia. El municipio de Chirivel, en pleno Parque Natural Sierra de María Los Vélez, cuenta con un extraordinario ejemplar de sabina albar, un árbol único al que se le calcula una edad casi milenaria, pues ronda entre los 600 y 1.000 años de antigüedad. La sabina goza de una buena salud y es uno de los grandes símbolos de la comarca de Los Vélez.

Esta maravilla de la naturaleza posee una copa de color verde oscuro, muy ramificada y extendida, que está soportada por un tronco grueso y sinuoso en cuya base sobresalen sus raíces desnudas. La estampa le confiere un aspecto si cabe más longevo. Su dura madera es de muy buena calidad, muy apreciada para trabajos de carpintería, lo que propició su tala masiva en tiempos pasados. Aunque la sabina milenaria de Chirivel, por suerte, se salvó.

Piedra Lobera (Lúcar)

Piedra Lobera de Lúcar, Monumento Natural de Almería
Piedra Lobera, en Lúcar. | Junta de Andalucía

En el extremo oriental del Sistema Bético, en la comarca del Alto Almanzora, se encuentra la Sierra de Lúcar, donde se eleva a una altura de 1.722 metros el Monumento Natural Piedra Lobera, una espectacular formación caliza de paredes escarpadas que sobresale notablemente en el entorno, constituyendo un hito geográfico de gran interés y espectaculares paisajes.

Se la conoce como Piedra Lobera porque cuenta la leyenda que fue en este lugar donde se exterminaron los últimos ejemplares de lobos que abundaban por estas sierras. Uno de sus riquezas estriba en su flora, con distintas especies exclusivas. Destaca la Arenaria tomentosa, que crece entre los roquedos; así como la madreselva del pirineo y la exótica peonía, denominada rosa de monte, a la que se le atribuyen propiedades medicinales.

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Peñón de Bernal (Vícar)

Peñón de Bernal. | Anyo/QVEA
Peñón de Bernal. | Anyo/QVEA

Seguimos con imponentes promontorios que destacan en el paisaje, aunque en esta ocasión el entorno es muy distinto, ya que el Peñón de Bernal, la ‘montaña de poder’ de Vícar, se erige mucho más al sur, frente a las costas del Poniente Almeriense, con el Mar de Plástico a sus pies y ubicado en el extremo oriental de la Sierra de Gádor.

Su formación data de la era Jurásica y su visión resulta icónica en esta parte de la geografía almeriense. Fue escenario natural del rodaje de una de las películas más renombradas de las muchas superproducciones rodadas en Almería: Conan el Bárbaro, de la mano de Arnold Schwarzenegger. y su presencia atrae a senderistas y aficionados a la escalada.

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Las Canales de Padules (Padules)

Las Canales de Padules, uno de los monumentos naturales de Almería
Las Canales de Padules. | Junta de Andalucía

El recorrido por la provincia de Almería no puede ser más completo en la búsqueda de los 11 Monumentos Naturales almerienses, y para llegar a Las Canales de Padules, ubicadas en el pequeño pueblo homónimo, tomaremos dirección Oeste, camino de la parte almeriense de Las Alpujarras. Como sucede con los espectaculares pueblos de Laujar de Andarax o Berja, situados relativamente cerca de Padules, las canales se presentan al viajero como un lugar de obligada visita.

Este paraje es un verdadero vergel, rodeado de huertos tradicionales en su inicio, al que se llega descendiendo desde el pueblo. Tiene una gran importancia geológica, a caballo entre la umbría de la Sierra de Gádor y la solana de Sierra Nevada. Está generado por el río Andarax, que al pasar entre dos paredes verticales de roca forma un remanso de agua cristalina, con pozas, pequeñas cascadas y mucho espacio para disfrutar de la naturaleza en un entorno bellísimo.

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Encinas milenarias La Peana y Marchal del Abogado (Serón)

La Peana de Serón, Monumentos Naturales de Almería
La Peana de Serón. | Junta de Andalucía

La Encina de La Peana está catalogado como el árbol más grande de Andalucía y uno de los más antiguos que todavía perviven. Lo podemos encontrar en Serón, en plena Sierra de Los Filabres, y cuenta con unas imponentes dimensiones: una altura de 18,50 metros, un diámetro de 20 metros de copa y una proyección de esta de 301,59 m². Su nombre se debe a una gran peana de casi 15 metros de perímetro que presenta la base y que hace que actúe como un pedestal. Por desgracia, en el inicio de 2022 se encuentra en grave riesgo de muerte y se ha generado un importante movimiento social para intentar salvarla.

Y también en Serón, si bien cada uno de los dos árboles tiene entidad propia como Monumento Natural de Andalucía, encontramos la Encina del Marchal del Abogado, otro árbol de enorme porte que destaca por su gran robustez. Posee un tronco que llega a alcanzar más de 5 metros de diámetro y su enorme sombra alcanza más de 400 metros cuadrados. Se ubica en la pedanía de Serón que le da nombre.

En ambos casos, muy cerca se encuentra el poblado minero de Las Menas de Serón.

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Ejerció durante casi un siglo su trascendental papel de guía para pescadores y marinos

El sol remolonea cada tarde mientras se pierde lentamente en el horizonte de Roquetas de Mar. Azul radiante en primer plano; despliegue de tonos anaranjados y rojizos en segundo. Dos inconfundibles siluetas, partes ambas de un todo icónico y emblemático que imprime carácter propio a este rincón de viejos marineros, se añaden a la mágica escena.

El espectáculo del ocaso desde el ‘kilómetro cero’ roquetero es gratuito y fiel: se repite cada día, y con él, también la contemplación de las principales joyas patrimoniales de Roquetas, nacidas siglos atrás de la necesidad de alertar, pero convertidas mucho tiempo después en historia viva y símbolos indudables de la que hoy es ya toda una ciudad.

Un faro ‘legendario’

El faro de Roquetas ejerció durante casi un siglo su trascendental papel de guía para pescadores y marinos. El castillo de Santa Ana, con igual importancia máxima en cuanto a su cometido, sirvió para alertar y defenderse de incursiones poco amistosas: piratas berberiscos en la mayoría de ocasiones, o invasores de cualquier otra calaña y similares pretensiones. Nos detendremos hoy en la luz. El de Roquetas forma parte del extenso ‘catálogo’ de faros legendarios que salpican la costa de Almería, desde Pulpí hasta Adra, y viceversa. Indisolublemente unido al pasado, su faro es también un elemento muy activo del presente de Roquetas de Mar.

Punto neurálgico y corazón de Roquetas de Mar

Costa roquetera desde el faro. | Fer Justicia

La disposición geográfica de Roquetas de Mar va unida indisolublemente a la línea que va trazando el litoral Mediterráneo en esta zona de Almería. Las envidiables playas urbanas roqueteras son un compendio de banderas azules, ‘Q’ de calidad y otras certificaciones que conceden oficialidad a aquello que salta a la vista (su extraordinario atractivo derivado de sus condiciones, dimensiones, servicios,…). Junto a las consideradas no urbanas y de igual e imponente belleza, encuentran en el faro de Roquetas y en el anexo castillo una suerte de punto neurálgico o de inflexión, desde el que se configuran las dos grandes zonas costeras de Roquetas, a su poniente y a su levante.

Desde aquí, en dirección Oeste, podemos encontrar la fantástica playa de la Bajadilla, que se adentra en la zona por la que el municipio se extendió décadas atrás, de la mano de su gran atractivo turístico: la Urbanización, o, para decirlo en ‘roquetero’, la ‘Urba’. Si seguimos en la misma dirección llegaremos a Playa Serena y a la Playa de Cerrillos, ya en la Reserva Natural Punta Entinas-Sabinar, una de las grandes joyas naturales de Roquetas y que se extiende hasta El Ejido.

Zona de esparcimiento junto al faro. | Fer Justicia

En la dirección opuesta, desde el faro y el castillo hacia el Este, lo primero que encontraremos será el puerto de Roquetas de Mar, objeto actualmente de una profunda remodelación (junto a todo el entorno de los dos emblemáticos edificios), que permitirá modernizar sus instalaciones y facilitar una mayor integración con la ciudad. Este es uno de los dos puertos con los que cuenta el municipio, ya que en el límite de levante se encuentra el de Aguadulce, aunque antes de llegar allí, y si seguimos la línea de la costa, recorreremos todavía la imponente playa de La Romanilla, y las de Las Salinas, Los Bajos y La Ventilla, así como otra zona natural, los humedales de la Ribera de la Algaida, que albergan una riquísima biodiversidad.

Y en el centro de todo, en pleno corazón del lugar como si fuera la punta afilada de un compás sobre el que pivota todo lo demás, los verdaderos estandartes del patrimonio histórico y sentimental de Roquetas de Mar.

La mano de Isabel II en el faro de Roquetas

Más de 80 años de servicio repartidos durante dos siglos contemplan al Faro de Roquetas de Mar, que comenzó a avisar a los barcos de la inminente presencia de tierra poco después de que la Reina Isabel II atendiera la petición de la incipiente localidad almeriense, inaugurándose en diciembre de 1863, casi al par que el primitivo fondeadero, y luego puerto, roquetero.

La monarca había arribado en barco a Almería el año anterior, comprobando de primera mano la necesidad de contar con una luminaria en este punto del litoral, por lo que los trámites para su construcción no se demoraron.

Fin del uso como faro

El faro cerró su etapa de luz en mayo de 1945, cuando su utilidad llevaba varios años en entredicho. Su torre mide 9,5 metros, lo que se debe unir a la elevación del terreno, situándose a algo más de 17 metros sobre el nivel del mar. El alcance de su linterna era de 9 millas y era especialmente útil para las operaciones de entrada a la ensenada natural donde se construyó el puerto.

El hecho de no contar con unas dimensiones especialmente grandes y el crecimiento de las instalaciones portuarias contribuyeron a que no permaneciera en el tiempo como linterna de referencia. Su presencia incluso podía ser perjudicial para las embarcaciones que se aproximaran al puerto, debido a la nueva configuración del mismo. Así sucedió tras la construcción del muelle de poniente y el dique de levante, que no existían cuando se puso en funcionamiento el faro.

Foco de manifestaciones culturales en Roquetas

Exposición en el faro de Roquetas. | Fer Justicia

Pero este final de su vida útil ni mucho menos hizo que se ‘acabara’ la trayectoria del coqueto faro roquetero. Con posterioridad tuvo, y sigue teniendo, distintos usos que le permitieron seguir siendo una edificación viva y práctica.

El faro de Roquetas en sí emerge de una pequeña construcción de planta rectangular que hizo las veces de residencia para el farero, y posteriormente para el encargado del puerto de Roquetas, durante varios años más. Se convirtió mucho después en una instalación cultural ideal para pequeñas exposiciones y muestras de las más variopintas manifestaciones artísticas.

El faro de Roquetas, uno de los edificios con más solera del Poniente Almeriense

Entre medias, el edificio se sometió a unas obras de restauración que permitieron devolverle el esplendor que hubiera podido dejar por el camino a causa del tiempo. En la actualidad presenta un muy buen estado de conservación. Ello le hace ser uno de los edificios históricos con más solera del municipio y de toda la comarca del Poniente Almeriense. Así, cuenta con dos estancias habilitadas como salas de exposiciones, las habitaciones que en su día fueron utilizadas como vivienda, y que albergan material expositivo de manera permanente.

El faro es gestionado por el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, cuya área de Cultura va renovando con periodicidad las muestras. Esto permite que a lo largo de todo un año sean varias decenas las que puedan ser contempladas por sus visitantes, y abarcando un amplio abanico de disciplinas: pintura, fotografía, escultura, maquetas, moda…

Cómo visitar el faro de Roquetas

Faro de Roquetas. | Fer Justicia

La visita a las instalaciones del faro de Roquetas de Mar es gratuita y, salvo las eventuales restricciones a causa de la crisis sanitaria, permanece abierto de lunes a sábado en un amplio e ininterrumpido horario, hasta las 21:00 horas, aunque el visitante no debe esperar poder subir a la torre, ya que esto no está contemplado.

No obstante, las vistas desde su pie son igualmente inconmensurables, estando considerado este lugar como el punto más emblemático de los miradores naturales de Roquetas.

Las exposiciones que se ofrecen en su interior suelen tener una permanencia de en torno a 15 días y se caracterizan por la alta calidad de las propuestas artísticas.

Pese a estar separado por varias decenas de metros del castillo de Santa Ana, puede decirse que ambos monumentos forman parte de un mismo recinto, con amplias zonas para el paseo, el esparcimiento y la contemplación del mar. Bajo sus pies, el final de la Playa de La Bajadilla y esas características ‘roquetas’ donde rompen las olas y que dan nombre a la propia localidad.

Así, lo más habitual es realizar la visita de todo el complejo, incluidas ambas instalaciones, y contemplar no solo las exposiciones de arte, sino los propios edificios históricos.

Dónde comer tras visitar el faro de Roquetas

Roquetas de Mar es la localidad con mayor número de visitantes y turistas de toda la provincia de Almería y destaca por la calidad y la cantidad de sus bares, restaurantes y chiringuitos. El faro, el castillo y el puerto cuentan en sus alrededores con decenas de lugares donde completar de la mejor manera posible la visita a este corazón roquetero, ubicados en el populoso barrio homónimo, el barrio del Puerto.

El restaurante Alejandro, en pleno puerto de Roquetas, a muy pocos metros del faro, es uno de sus principales emblemas gastronómicos y de hecho es un habitual en los reconocimientos de estrellas Michelín. Los productos frescos del mar y de la huerta almeriense son la base de su cocina de autor.

El Peñón de Bernal se erige imponente sobre el Mar de Plástico y se asoma al Mediterráneo ofreciendo unas vistas privilegiadas

Haciendo honor al nombre de este sitio web, y tanto si queremos como si no, si transitamos por el Poniente Almeriense es altamente probable que veamos a nuestro protagonista, el Peñón de Bernal, que se erige imponente sobre el Mar de Plástico y se asoma al Mediterráneo ofreciendo unas vistas privilegiadas.

Su mera presencia contribuye a dibujar la icónica escena del corazón de la comarca de los invernaderos y anuncia a esa mágica suerte de sucesión de pequeñas montañas que configuran la Sierra de Gádor.

Para muchas (muchísimas) generaciones, el Peñón de Bernal ha sido el verdadero monarca de esta parte del sur de Almería. Tantas, que sus orígenes se remontan a la era geológica Jurásica, así que lo mismo si nos animamos a conocerlo de cerca nos topamos, quién sabe, con los restos de algún gran dinosaurio que vivió en Vícar hace 200 millones de años.

La Montaña de Poder de Conan

Escena de ‘Conan el Bárbaro’, con el Peñón de Bernal al fondo.

Y ya que hemos nombrado a unos ‘actores’ tan cinematográficos como los dinosaurios, y que estamos en Almería, la meca del cine del sur de Europa, no se puede obviar que nos encontramos en una de las localizaciones más reconocibles de una de esas superproducciones de Hollywood que se rodaron en los años ‘dorados’ en Almería: Conan el Bárbaro. Dirigida en 1982 por John Milius y protagonizada por Arnold Schwarzenegger, el Peñón de Bernal fue el marco elegido para ubicar la ‘Montaña de Poder’, con el gran templo de Thulsa Doom y su enorme escalera a sus pies. Otros puntos de la provincia sirvieron igualmente para el rodaje de distintas escenas de esta película, ampliando por sus cuatro rincones el espectacular plató natural de rodaje que supone toda la provincia almeriense

El Monumento Natural de las ‘recompensas’

Y es que este imponente promontorio monolítico de piedra caliza posee un poderoso influjo que atrae a aquellos que lo contemplan. Una invitación latente a subirlo que ofrece recompensa doble: el mero premio de alcanzar una cima que te ‘desafía’ con tal majestuosidad; y, por supuesto, la maravillosa experiencia de disfrutar de sus vistas de 360º con la Sierra de Gádor a la espalda, el infinito azul del Mediterráneo enfrente -nuestra vista abarcará desde el mismísimo Cabo de Gata, al oeste, hasta Adra y la costa de Granada al este-, y, a los pies, ese particular universo blanco de miles de hectáreas invernadas del Campo de Dalías, que imprimen su sello propio al Poniente Almeriense y que, dadas sus dimensiones, no es fácil de apreciar desde otros lugares en toda su magnitud. Todo, desde sus 755 metros que, viniendo prácticamente desde el nivel del mar, no son nada desdeñables.

En realidad, si nos decidimos por acercarnos a este singular paraje de Almería, uno de los Monumentos Naturales de Andalucía con los que cuenta la provincia, podremos obtener muchos otros ‘bonus’ de satisfacción, comenzando por el disfrute del propio camino, ya sea practicando el senderismo, el ciclismo o la escalada, disciplinas todas ellas que nos permitirán acercarnos al Rey del Poniente.

En el caso de la escalada, únicamente está permitida en su modalidad clásica y a través de las vías ya existentes. No está permitida su práctica entre los meses de diciembre y mayo, ya que esta zona es utilizada para su reproducción por distintas especies de aves.

No debemos olvidar que este paraje cuenta con una figura de protección ambiental y se incluye en la ZEC (Zona de Especial Conservación) ‘Sierras de Gádor y Enix’. En cuanto a la bici, la pista forestal que rodea al peñón y se adentra en la Sierra de Gádor es utilizada por numerosos aficionados al MTB. Normalmente como parte de las numerosísimas rutas de mayor extensión que se pueden recorrer en esta zona de Almería.

La subida a pie al Peñón de Bernal

La buena noticia es que, aunque con las debidas precauciones, el Peñón de Bernal se puede subir sin necesidad de ser expertos alpinistas o escaladores, aunque sí es recomendable tener algunas ‘horas de vuelo’ en subidas pedregosas y muy verticales. Puede considerarse que su dificultad es moderada. En el trayecto nos vamos a encontrar con alguna zona que no es muy recomendable si sufrimos de vértigo. Deberemos llevar calzado adecuado de montaña (¡es fundamental!), elegir un día con buenas condiciones climatológicas y tener una condición física buena, ya que deberemos salvar un desnivel superior a los 400 metros en poco espacio. (No obstante, proponemos una ruta alternativa que rodea el peñón y llega hasta la Fuente El Tartel, igualmente bonita y motivante).

Para los más intrépidos, la subida a su cima es muy bonita, pero también exigente y requiere de precaución. La cara más recomendable para acometer la empresa es la norte. Para llegar a la base del peñón e iniciar el ascenso propiamente dicho se puede acceder por dos lugares.

Dos opciones de subida

El primero de ellos es a través de la ladera suroeste, para lo cual deberemos tomar un desvío a nuestra izquierda menos de un kilómetro después de iniciar el camino desde el punto habitual en el que se aparcan los coches (se específica al final de este artículo). Este desvío es el único que nos encontraremos en la zona, con el peñón justo en nuestras ‘cabezas’, así que no tiene pérdida. Marcharemos a partir de aquí campo a través y siempre hacia el promontorio, por una zona con matorrales y algo de piedra suelta sin especial dificultad, hasta llegar a la base del peñón.

Para tomar el segundo de los accesos a esta zona obviaremos el reseñado desvío y seguiremos la pista hasta poco antes del kilómetro 5. Deberemos tomar un sendero que sale a nuestra derecha, y que también nos conducirá a la base del peñón.

A partir de este punto la dificultad aumenta y tendremos que ir ascendiendo despacio. Siempre con cuidado, eligiendo en todo momento el camino más lógico hasta alcanzar el punto más alto. El camino es evidente casi siempre, pero desaparece en algunos tramos. Una vez arriba, y después de la segura sesión de fotos cargadas de adrenalina, lo más recomendable es bajar por la cara opuesta a la de la subida y completar el descenso hasta el punto de inicio por la pista forestal.

Alternativa a la subida: ruta hasta la Fuente El Tartel

Fuente del Tartel. | Anyo/QVEA

Si decidimos dejar para otro momento el asalto a la cima, pero queremos igualmente disfrutar de un entorno espectacular, es altamente recomendable continuar la pista forestal hasta la conocida como Fuente El Tartel, lugar de paso y refresco de senderistas y ciclistas de montaña, pero también de animales que cuentan con un abrevadero junto esta fuente.

Durante el camino nos encontraremos con varios carteles del Ayuntamiento de Vícar que indican que la fuente se encuentra en esta zona. Será muy fácil en esta ruta que nos encontremos con cabras montesas, ciervos y otras especies que conforman la fauna de la Sierra de Gádor.

Y pese a que el camino discurre en todo momento por una amplia pista forestal sin dificultad (aunque con una pendiente apreciable), y eso puede ser menos atractivo que un sendero estrecho y tortuoso, nada más lejos de la realidad: la ruta es muy bonita y permite disfrutar de bellas vistas, rodeados de árboles (sobre todo pinos), barrancos, silencio y naturaleza. Resulta impagable atravesar bosques y paisajes de sierra sin perder de vista el mar.

Un mirador a los acueductos de Carcauz

En total, desde el punto de inicio habitual, ida y vuelta a la Fuente El Tartel, el camino discurre a través de casi 13 kilómetros, y durante el recorrido nos encontraremos con una parada obligada que no tiene pérdida: un espectacular mirador desde el que podremos contemplar los Acueductos de Carcauz mientras reponemos fuerzas sentados en un llamativo banco amarillo, con una leyenda inspiradora y mítica: ‘que la fuerza te acompañe’.

‘Be water, my friend’. | Anyo/QVEA

Durante el camino, igualmente divisaremos a lo lejos el pueblo de Enix, a nuestra derecha; mientras que ascenderemos a prácticamente la misma altura que el propio Peñón de Bernal, al que iremos divisando en todo momento a nuestra izquierda hasta que lo perdamos de vista en el último tramo previo a la Fuente. Junto a ésta encontraremos otro asiento pintoresco que nos recuerda aquello de ‘ser agua’ (‘Be water, my friend’). Y, oye, se agradece el banquito después del esfuerzo de la subida continua. Esta fuente, por cierto, toma su nombre del barranco del Tartel, uno de los muchos que se van dejando caer desde la montaña hasta el mar.

Cómo llegar al punto de inicio de las rutas por el Peñón de Bernal

Pese a que a través de la pista forestal podremos ascender en coche o moto hasta la altitud que deseemos, e incluso llegar hasta la propia fuente, lo recomendable es dejar el vehículo en una explanada que encontraremos apenas 200 metros después de dejar los últimos invernaderos.

Para llegar a este punto se accede desde la autovía A7. Nos saldremos por la salida 420, Venta El Cosario y deberemos llegar hasta Venta El Viso por la vía de servicio. Aquí tomaremos siempre dirección norte mientras atravesamos invernaderos, hasta encontrarnos con las primeras estribaciones de la sierra y el inicio de la reseñada pista, con dicha explanada a nuestra izquierda apenas dos curvas después.

Laujar de Andarax hay que pasearla, tanto por su encalado casco histórico, salpicada a cada rincón por el agua más pura, como sus rutas en plena naturaleza

Cuando el último gobernante del Reino de Granada, Boabdil, lloró por la tierra de la Alhambra camino del destierro, expulsado por los Reyes Católicos, sus pasos no se encaminaron al norte de África, sino a Laujar de Andarax, cuyo señorío, tal como recogían las Capitulaciones firmadas en Santa Fe en aquel lejano año de 1492, pasaba a corresponderle.

El ‘Rey Chico’ en realidad recibió a cambio de su salida el señorío de Las Alpujarras y fue en Laujar, antigua capital de la Tahá de Andarax con dominios sobre las actuales poblaciones de Fondón, Bayárcal, Paterna del Río, Fuente Victoria y Alcolea, donde estableció su residencia junto a su esposa, Morayma, que terminaría muriendo aquí.

Un año después se marcharía definitivamente rumbo a Fez, dejando para siempre la impronta en este precioso pueblo del oeste almeriense de haber sido la ‘última plaza’ en la historia del reino de Granada y, por tanto, del al-Ándalus.

Calle de Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA

Puerta de entrada a la Alpujarra

Pero la historia de Laujar de Andarax se remonta mucho tiempo atrás. Parte desde la Prehistoria y se constituye como uno de los lugares con presencia humana constatada más antigua de Andalucía. Al sucesivo paso de civilizaciones por este emblemático punto de la provincia de Almería contribuyó sin duda su posición estratégica, a medio camino entre el Mediterráneo y las cumbres de Sierra Nevada, macizo del que se ubica en su ladera sur, dominando un gran valle (Valle de Laujar) que configura una fértil vega, bien regada por antiquísimas acequias.

Es la puerta de entrada a la mágica comarca de la Alpujarra y además ha gozado siempre de una gran riqueza mineral, fruto de su ubicación junto a la sierra de Gádor. Esto propició durante siglos que la economía fluyera y que los primitivos asentamientos se consolidaran hasta nuestros días. En su término municipal quedaron así numerosos vestigios mineros. El descubrimiento de estos supone un aliciente más para patearse sus senderos y adentrarse en su frondosa naturaleza.

Conocer Laujar de Andarax a través del agua

Ruta de los Pilares de Laujar. | Anyo/QVEA
Ruta de los Pilares de Laujar. | Anyo/QVEA

Y es que Laujar de Andarax hay que pasearla, tanto su encalado casco histórico, salpicado a cada rincón por el agua más pura, como sus rutas en plena naturaleza, presididas por el río del que toma su ‘apellido’ y que conectan al viajero directamente con la naturaleza.

Ubicado a casi mil metros de altitud, el agua tiene un gran protagonismo en este municipio, que va contando su historia a los visitantes a través de sus fuentes y pilares, repartidos por numerosos rincones. Conocerlos todos es posible simplemente siguiendo las flechas azules que encontraremos en el suelo, que nos guiarán por su fabulosa Ruta de los Pilares.

Y en cada caño de agua fresca, un trozo de la historia del pueblo plasmada en preciosos azulejos. También numerosa información de cada lugar en paneles informativos que permiten al turista una visita mucho más completa. En total, podremos visitar 17 pilares, que nos permitirán conocer cada palmo de Laujar de Andarax y, literalmente, beber de su historia. Destacan por su antigüedad el Pilar de la Plaza (1684) y el Pilar Seco (1687), aunque lo realmente divertido es descubrirlos todos.

Laujar cuenta también con restos de norias y molinos de agua que aprovechaban el curso del río, y que nos podremos encontrar adentrándonos por sus senderos, así como restos de acueductos utilizados igualmente para transportar el líquido elemento. El Puente de los Moros es el que mejor se conserva de toda la provincia de Almería y data de época musulmana. Consta de tres arcos y se ubica en el barranco del Conde, muy cerca del casco urbano. Destaca también por su buen estado el acueducto de la rambla de Bonaya.

Pilar de la Plaza de Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA
Pilar de la Plaza de Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA

Laujar, capital del senderismo

Y es que el agua ha sido siempre el motor de Laujar, permitiéndole contar con campos fértiles y proporcionando energía eléctrica desde muy pronto, gracias a su central, hoy convertida en un fabuloso restaurante y punto de salida de distintas rutas senderistas.

Es en el paraje del Nacimiento donde ésta se ubica y donde comienzan numerosas aventuras en la naturaleza. Su área recreativa, además muy próxima al casco urbano, es todo un atractivo para cientos de personas cada fin de semana o día festivo.

Allí, haciendo honor a uno de los lemas turísticos del municipio, que es la ‘Capital del Senderismo’, podremos elegir entre rutas  de más o menos dificultad, como las conocidísimas en Almería ruta de la Hidroeléctrica o la senda de Monterrey; nos podremos pegar un chapuzón (muy) refrescante en el río; comer en pleno contacto con la naturaleza en sus amplias zonas de esparcimiento perfectamente preparadas para pasar un día de campo, o degustar suculentos platos de la cocina alpujarreña en alguno de los dos restaurantes abiertos en el paraje.

Legado histórico en Laujar de Andarax

Lo más recomendable al llegar a Laujar de Andarax es visitar, en la plaza Mayor, su oficina de turismo, que evoca el pasado musulmán del lugar y donde podremos obtener mapas e información pormenorizada sobre rutas de senderismo y todos los atractivos con los que cuenta el municipio.

Iglesia de la Encarnación en Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA
Iglesia de la Encarnación en Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA

La imagen de la iglesia de la Encarnación de Laujar de Andarax es visible coronando el pueblo prácticamente desde cualquier punto de sus cercanías, configurando una bella estampa de Laujar. Su situación elevada y su monumentalidad le permiten destacar de entre todas las edificaciones y se diría que entre todas las iglesias alpujarreñas. Aunque su verdadero valor radica en su antigüedad, siendo uno de los templos con más años y de mayor peso histórico de la provincia.

En este espacio se erigía una gran mezquita, incendiada por los propios musulmanes en el año 1500, ante el acoso de las fuerzas cristianas. Se construyó entonces la primitiva iglesia, germen del actual templo tras ser reconstruido en 1686. Su estilo es mudéjar en el exterior, con un interior plenamente barroco en el que destacan su retablo.

Ermita Virgen de la Salud de Laujar. | Anyo/QVEA
Ermita Virgen de la Salud de Laujar. | Anyo/QVEA

Pero no es la única construcción religiosa que permanece en Laujar de Andarax. La localidad cuenta además con dos ermitas en su casco histórico. Por un lado, la pequeña ermita de las Ánimas, ubicada en la entrada del pueblo y erigida a principios del siglo XX como ‘protectora’ de los viajeros. Por otro, la ermita de la Virgen de la Salud, mucho más monumental y antigua, ya que su finalización data de 1710. Esta se ubica apenas a unos pasos de la anterior, en la calle Granada y junto al colegio de Laujar.

De la misma época (1708) data el convento de San Pascual Bailón, otro edificio emblemático de Laujar de Andarax que se mantiene a duras penas en pie, aunque en estado de abandono. Permanecen las fachadas y su claustro, si bien no se recomienda la visita por el estado semirruinoso que presenta.

La alcazaba más importante de la Alpujarra

Más antiguos si cabe son los restos de la Alcazaba de Laujar de Andarax, datados en torno al siglo XIII, pero de los que apenas queda nada. En su momento albergó a Boabdil cuando se instaló en Laujar y fue la alcazaba más importante de la Alpujarra. Lo poco que queda es más visible desde el pequeño Jardín Botánico que se ubica a las espaldas de la iglesia.

La recuperación de ambos vestigios históricos es un reto para el futuro, después de que las administraciones hayan revalorizado ya la fabulosa Casa Palacio de los Moya y se encuentren rehabilitando igualmente la Plaza de Toros de Laujar.

La ‘exótica’ relación de Laujar con las Filipinas

Centro Hispano-Filipino de Laujar. | Anyo/QVEA
Centro Cultural Hispano-Filipino de Laujar. | Anyo/QVEA

La Casa Palacio de los Moya sigue siendo la Casa Palacio de los Moya, pero desde hace apenas unos meses es también el flamante Centro Cultural Hispano-Filipino de Laujar de Andarax, el gran referente cultural del municipio y de toda la comarca.

Está inspirado en la figura del padre Pedro Murillo Velarde, jesuita y humanista del siglo XVIII originario de Laujar y autor del primer mapa de las islas Filipinas, país con el que el municipio de Almería está hermanado. El imponente edificio fue adquirido por el Ayuntamiento y rehabilitado para convertirlo en un gran centro cultural. Este cuenta con una biblioteca dedicada a otro ilustre laujareño, el afamado poeta Francisco Villaespesa; un centro de interpretación dedicado a Murillo Velarde y distintas salas para talleres y exposiciones.

La casa señorial, de gran porte, se ubica en la calle Granada, muy cerca del Ayuntamiento, y data del siglo XVIII. En la misma época se construyó la peculiar casa consistorial. Se trata de otro edificio de gran belleza y singularidad, de estilo neoclásico, erigido como el centro neurálgico de la localidad.

Además, Laujar cuenta con otra casa señorial emblemática, la conocida como Casa del Vicario, levantada en tres plantas y de estilo barroco (siglo XVII). Se ubica también a escasos metros del Ayuntamiento

Vino y mantecados, imprescindibles en la visita a Laujar de Andarax

Vinos y mantecados de Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA
Vinos y mantecados de Laujar de Andarax. | Anyo/QVEA

La visita a Laujar de Andarax no estará completa sin probar algunas de las delicias gastronómicas que infunden más carácter propio, si cabe, a este municipio. Destaca el vino, sin duda el producto estrella de los laujareños, pese a que en las últimas décadas ha perdido parte del protagonismo que tuvieron sus viñas años atrás, gracias a la uva de Ohanes, variedad autóctona que estuvo muy extendida por toda la comarca en el siglo pasado y que aún hoy sigue proporcionando ricos caldos cien por cien laujareños.

Vino… y mantecados de Laujar, verdaderas delicias dulces y muy famosos más allá de sus fronteras. Podrás comprarlos con facilidad en los comercios del pueblo y seguramente acabarás pensando que debiste comprar algunos más. En el casco histórico se pueden comprar otros productos típicos como embutidos alpujarreños, artesanía o telas.

El Plato Alpujarreño es el rey

Y comer es también algo obligado en un municipio que se caracteriza por contar con muy buenos bares y restaurantes, donde se pueden degustar platos típicos de la Alpujarra. Aquí el rey es el Plato Alpujarreño, compuesto por papas a la pobre, huevos, carne de cerdo (costillas, lomo…), chorizo y morcilla, al que también se le pueden añadir pimientos.

Tanto en la avenida principal como en el entorno de la Plaza Mayor de las Alpujarras hay un buen ramillete de tabernas y gastrobares donde comer y tapear de lujo, aunque recomendamos la visita al Mesón La Fabriquilla, en el paraje del Nacimiento, tanto por sus buenos platos como por la singularidad de comer en el interior de una antigua central hidroeléctrica restaurada. Es conveniente reservar en fin de semana y festivos. También ir con tiempo, para poder disfrutar después de la comida de un agradable paseo en plena naturaleza y junto al curso del río Andarax.

Cómo llegar a Laujar de Andarax

Laujar de Andarax se sitúa en el extremo oeste de la provincia de Almería, cerca del límite con Granada y en las primeras estribaciones de la Alpujarra y del Parque Natural de Sierra Nevada. Se ubica a 77 kilómetros de Almería, desde donde aproximadamente la mitad del recorrido se realiza por autovía (A-7). Si llegamos desde aquí, o igualmente si lo hacemos desde la costa de Granada, deberemos girar hacia el norte a la altura de El Ejido-Pampanico. Tras pasar Dalías y dejar Berja a la izquierda, tomaremos la carretera A-347, que pasa junto al municipio. Otra opción es desde la A-348 que se adentra en la Alpujarra Almeriense desde Benahadux.

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Es uno de los jardines botánicos más impresionantes de España y estremece por su belleza

Si por algo son conocidos en el mundo el municipio de El Ejido y la comarca del Poniente Almeriense es por su amplísima extensión dedicada a la agricultura intensiva. Las plantas crecen a cubierto y la vista se pierde a lo largo del conocido como Mar de Plástico, visible incluso desde lejanos satélites. Sin embargo, en El Ejido ni todo es plástico, verduras y frutas; ni todas las plantas crecen bajo techo.

Entre miles de hectáreas de invernaderos y erigido como un verdadero oasis de belleza y biodiversidad se encuentra La Almunya del Sur, uno de los jardines botánicos privados más impresionantes de España que estremece por su belleza.

La Almunya del Sur es un lugar para perderse y encontrarse, un catálogo de vida de los cinco continentes concentrado en 2.500 metros cuadrados de pura armonía, donde si algo reina es la belleza y si un sonido predomina es el del rumor del agua y el trino de los pájaros. Una pequeña joya que cada año atrae a varios miles de visitantes con la promesa de sorprenderles.

Uno de los rincones de La Almunya del Sur
La Almunya del Sur guarda mágicos rincones. | Anyo/QVEA

Un jardín andalusí en El Ejido

Y a fe que lo consigue. Sus más de 2.000 especies vegetales distintas, su disposición al modo de jardín andalusí -con permanente presencia del agua, materiales sencillos y a escala humana-, sus innumerables detalles ‘cuquis’ y el extraordinario mimo con el que sus responsables, Carlos y Manuel, tratan a los visitantes (casi tan bien como a sus plantas) son garantía de querer volver (¡y de querer volver con alguien querido, para compartir la experiencia!).

Europa, África, América, Asia, Oceanía… si conociéramos un sexto continente, parte de su flora crecería en La Almunya del Sur, que ofrece al visitante una inabarcable colección botánica fruto del amor por la naturaleza de sus propietarios, de sus viajes, su curiosidad, su investigación o los intercambios con personas de distintas partes del mundo, pero, sobre todo, de su tendencia a rodearse de belleza. Lo que simplemente comenzó como un hobby en una finca familiar destinada originalmente al cultivo de cítricos se ha convertido con el paso del tiempo en la maravilla que es hoy, un lugar que resulta parada obligada para los viajeros que llegan a Almería buscando lo bonito.

Jardín andalusí La Almunya del Sur
La Almunya del Sur ofrece al visitante una inabarcable colección botánica. | Anyo/QVEA

Cómo afrontar la visita al Jardín Botánico La Almunya del Sur

Al jardín se debe ir sin prisas. Para sus habitantes vegetales la prisa no existe, y para el visitante será mala consejera. Si algo apetece en este lugar es descubrirlo lentamente y con los ojos muy abiertos. Se puede visitar en cualquier época del año, todos los meses tienen su atractivo y el hecho de que haya tantas especies diferentes permite que el jardín nunca esté igual y que cada visita sea distinta a la anterior.

Para conocerlo se puede hacer con una entrada libre o con una visita guiada. Para esta segunda opción, es necesario que sea con un grupo de al menos seis personas y avisar con antelación. La diferencia entre ambas es de apenas un euro (la entrada cuesta 5 y 6 euros, respectivamente) y es muy recomendable, al menos la primera vez, escoger la visita guiada, pues permite al visitante conocer mejor lo mucho que atesora el jardín, de la mano de Manuel o Carlos.

Las plantas más buscadas

Algunas de las plantas más buscadas por los visitantes son las exóticas y las carnívoras, de las que pueden encontrarse más de un millar, además de 150 especies autóctonas diferentes. Este catálogo va creciendo con las nuevas adquisiciones del jardín, que continuamente se plantea nuevos retos de aclimatación de especies y con mucha frecuencia da la bienvenida a nuevos ‘habitantes’. Puedes conocerlas todas a través de su web, aunque lo mejor es verlas por ti mismo in situ…

Pese a que en algún momento pueda parecernos un ‘mini-laberinto’ frondoso (más o menos frondoso según la época), el recorrido está perfectamente marcado por flechas de madera, y a lo largo de todo el itinerario encontraremos profusa información sobre muchas de las especies que allí viven o los procesos y elementos naturales que intervienen en la naturaleza.

La Almunya del Sur
El catálogo de La Almunya del Sur sigue creciendo cada día. | Anyo/QVEA

Tómate tu tiempo para mirar y para aprender en esta gran aula viva de la naturaleza. Bonitos rincones donde sentarse a contemplar salpican todo el recorrido y encontraremos pequeños puentes para salvar el agua, donde obviamente también crecen plantas acuáticas y distintas especies de peces que contribuyen a mantener a raya a los mosquitos. ¡Querremos pasar varias veces por los mismos lugares, pues a cada observación se descubren detalles nuevos!

Y cuando decidamos acabar la visita, Carlos y Manuel nos obsequiarán con una limonada casera, elaborada con limones del jardín y que podremos tomar cómodamente sentados entre árboles mientras intercambiamos impresiones sobre la experiencia o nos cuentan curiosidades. Antes de irnos nos pedirán que escribamos una nota para colgarla como legado en el Árbol de los Deseos, de donde crecen anhelos llegados también de todos los rincones del mundo.

Un gran laboratorio al aire libre

El Jardín Botánico La Almunya del Sur forma parte de la oferta turística complementaria de El Ejido, de la que es uno de sus atractivos estrella, pero más allá de su carácter turístico es además un gran laboratorio al aire libre, objeto de prácticas de alumnos y estudios de la Universidad de Almería, con quien mantiene una estrecha relación, y otras prestigiosas instituciones académicas.

Todos los procesos que intervienen en su conservación y el crecimiento de las plantas son totalmente ecológicos. Recibe habitualmente visitas de asociaciones y colegios y su inspiración, más allá de la estética y la mera contemplación, es plenamente didáctica y divulgativa, configurándose como una gran aula natural que organiza con frecuencia talleres de distinta índole. Y además del que es su principal modo de promoción, el ‘boca a boca’, sus redes sociales o su buen posicionamiento en páginas como Trip Advisor, La Almunya del Sur pertenece a la Red de Jardines Botánicos del Mediterráneo y Oriente Medio, con visibilidad en 23 países.

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Cómo llegar al Jardin Botánico La Almunya del Sur

El jardín botánico está situado muy cerca de la autovía A-7, a la altura de la salida 403 (Balerma). Si se llega desde Almería, esta salida la encontraremos apenas dos kilómetros después de pasar junto a El Ejido. Si lo hacemos desde Málaga, será la siguiente tras la de Balanegra.

Una vez que tomemos la salida en dirección Balerma, a unos 200 metros y justo cuando pasemos una gasolinera, deberemos tomar a la izquierda. Hay un cartel con la leyenda ‘Jardín Botánico’, pero ¡ojo!, no es demasiado grande y deberemos estar atentos. El camino por el que se accede está justo entre la gasolinera y el semillero Loteplant, apenas 50 metros después de tomar dicho camino.

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Comer en Balerma tras la visita a La Almunya del Sur

Apenas cuatro kilómetros al sur del jardín botánico y simplemente siguiendo la carretera en dirección al mar llegaremos a Balerma, uno de los dos núcleos costeros con los que cuenta El Ejido y donde podremos terminar de disfrutar una jornada de belleza frente al mar.

En este pueblo de tradición marinera y turismo familiar podremos saborear lo mejor del mar y de la huerta almeriense, dos poderosos reclamos gastronómicos que encontraremos en su restaurante más popular, La Lonja, un lugar muy conocido en toda la comarca por sus bonitas vistas al mar y la calidad de su cocina cien por cien mediterránea. Lo encontraremos en la calle González Méndez, 28, junto al Paseo Marítimo de Balerma. Es recomendable reservar, porque suele estar muy concurrido.

La Reserva Natural Protegida sobrevive entre invernaderos y es un auténtico homenaje a la vida natural y la biodiversidad

Los amantes de la naturaleza y en especial aquellos que disfrutan con la observación de aves tienen en la provincia de Almería un verdadero paraíso donde satisfacer su afición. De Poniente a Levante son varios los humedales en los que numerosas especies, entre ellas los fotogénicos flamencos rosas, pasan largas temporadas en sus rutas migratorias entre África y Europa. Sobreviviendo entre invernaderos y como auténtico homenaje a la vida natural y la biodiversidad, permanece la Reserva Natural Protegida Albufera de Adra.

Aquí no solo se podrá observar una gran cantidad de especies de avifauna, algunas de ellas en grave peligro de extinción, sino que además tendremos la oportunidad de aprender en plena naturaleza y participar en distintas actividades para todas las edades, incluido el anillamiento de aves, gracias a la Estación de Anillamiento Lorenzo García.

La Albufera de Adra. | Anyo/QVEA
La Albufera de Adra sobrevive entre invernaderos. | Anyo/QVEA

¿Qué es la Albufera de Adra?

Observatorio Científico de la Albufera Honda. | Anyo/QVEA

La Albufera de Adra es una zona de humedales costeros formada en el delta del río Adra, que ha sobrevivido con el paso de los siglos alimentada por infiltraciones de agua dulce y entrada de agua marina, tras haber ido perdiendo gran parte de su superficie de humedal, en buena medida por la proliferación de explotaciones de agricultura intensiva a su alrededor.

Actualmente está constituida por dos lagunas principales, conocidas como Albufera Honda y Albufera Nueva, en las que conviven hasta 600 especies distintas de flora y fauna. Se extiende a lo largo de 131 hectáreas y es un punto clave de paso entre las zonas de invernada y alimentación de numerosas especies de aves.

Los habitantes de la Albufera de Adra

Algunas de las especies que se pueden observar en la Albufera de Adra están en peligro de extinción. Es el caso del fartet, pez endémico que tiene aquí su último refugio andaluz, o la ranita meridional, con la ultima población estable de todo el sureste ibérico. También es raro observar, si no es en la Albufera de Adra, al ruiseñor pechiazul, la buscarla unicolor, el carricerín real y el escribano palustre, entre otras. Pero las verdaderas ‘reinas’ entre las especies animales aquí presentes sin duda son las aves acuáticas, entre las que se cuentan un centenar de especies.

Aves acuáticas en la Albufera de Adra. | Anyo/QVEA

La malvasía, el gran símbolo de la Albufera de Adra… ¡y los flamencos!

La malvasía cabeciblanca tiene en Adra uno de sus pocos refugios de cría e invernada de toda Europa. Si hubiera que elegir una especie que represente a este espacio protegido sin duda sería la malvasía, ya que gracias a su presencia desde finales de los años 80 del siglo pasado y a su gravísimo peligro de desaparecer, este espacio natural comenzó a ser protegido desde la Administración, que reconoció su valor e importancia para numerosas especies de avifauna.

Pero en la Albufera de Adra podremos observar además, entre otras muchas, al somormujo lavanco, la cerceta pardilla, el zampollín cuellinegro, fochas, azulones… y por supuesto al que sin duda es el más buscado, el flamenco rosa, que se mueve por este y otros parajes naturales de Almería y puede observarse no solo en los humedales, sino también desplazándose en grandes bandadas entre unos y otros. De hecho, es muy habitual verlos desplazarse con sus típicas formaciones en flecha entre la Albufera de Adra y los humedales de Punta Entinas-Sabinar, en los municipios de El Ejido y Roquetas, o la Balsa del Sapo, en El Ejido.

Reserva Natural de la Albufera de Adra. | Anyo/QVEA
Reserva Natural de la Albufera de Adra. | Anyo/QVEA

Anillado de aves en la Albufera de Adra

En la Albufera de Adra el visitante puede ir un paso más allá de la mera observación y participar en actividades de anillamiento de aves, gracias a la presencia en el paraje natural de la Estación de Anillamiento Lorenzo García, perteneciente a la red de SEO-Birdlife y que organiza actividades frecuentemente, normalmente con periodicidad quincenal. El objetivo principal de las mismas es tener un control sobre las especies presentes en la Albufera y su evolución.

Dónde está la Albufera de Adra y cómo visitarla

Mapa de la Albufera de Adra. | Anyo/QVEA
Mapa de la Albufera de Adra. | Anyo/QVEA

Al tratarse de un espacio con distintas figuras de protección oficiales, las visitas están limitadas, aunque hay dos formas de poder conocer esta joya natural de la provincia de Almería. La primera es precisamente participando en alguna de las actividades que frecuentemente organiza la Estación De Anillamiento Lorenzo García. Para ello es tan fácil como solicitarlo a través de un formulario en su web.

También podemos acceder a la Albufera de Adra y utilizar su puesto de uso público de observación solicitando un permiso a la Delegación Territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía. Normalmente éstos son concedidos sin problemas, pero es conveniente hacer el trámite con antelación suficiente a nuestra visita.

La Albufera de Adra se encuentra en el extremo Este del municipio de Adra, entre la pedanía de Puente del Río y la playa del vecino municipio de Balanegra.

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Comer en Adra tras visitar la Albufera

Adra cuenta con una gastronomía riquísima basada en su tradición marinera, aunque también con productos de primerísima calidad procedentes de sus explotaciones agrícolas. Si hay un producto cien por cien abderitano que hay que probar sí o sí en alguno de sus muchos bares y restaurantes de calidad, es el pulpo seco de Adra.

Un lugar ideal para probarlo es el Bar La Pulpera, que hasta en el nombre lo lleva. Allí podremos tapear y comer ésta y otras muchas especialidades de la tierra. Su dirección es: calle Valdez Leal, 2, Adra