La provincia de Almería, además de ser conocida por sus más de 3.300 horas de sol al año y su excelente clima mediterráneo que favorece actividades al aire libre durante todo el año, extiende ese atractivo climático hasta sus espacios de interior, ofreciendo experiencias naturales únicas durante otoño e invierno gracias a su luminosidad constante y temperaturas suaves incluso en estaciones frías.
La marca Costa de Almería, promovida por la Diputación Provincial de Almería, ha reforzado recientemente su estrategia turística situando el interior de la provincia —incluidos sus bosques, sierras y actividades de turismo activo— como parte esencial de su propuesta de calidad y diversidad, destacando los contrastes entre sol, montaña y naturaleza en todo el territorio.
Montañas y paisajes boscosos: El Chullo y los sistemas montañosos
En las alturas, destacan paisajes de montaña como el pico El Chullo, que con sus más de 2.600 metros de altitud es la cumbre más alta de Almería en la vertiente de Sierra Nevada, configurando un espectacular telón de fondo para actividades de montaña y senderismo en cualquier estación del año.
Estas sierras, junto a otras como Sierra de María-Los Vélez o Sierra Alhamilla, albergan bosques de pinos y encinas que constituyen las masas forestales más importantes de la provincia, y sirven de hábitat para aves rapaces y fauna característica de montaña.
Senderismo y rutas señalizadas
Los itinerarios de senderismo y turismo activo son una forma privilegiada de recorrer estos bosques y comprender su riqueza natural:
Senda de la Hidroeléctrica (PR-A 36): Una ruta circular de aprox. 8,6 km que discurre junto al cauce alto del Río Andarax, pasando por pinares, encinares y surcando antiguos canales y túneles vinculados a la historia hidráulica del valle.
Sendero Monterrey (PR-A 35): Otro recorrido emblemático entre Laujar de Andarax y Bayárcal, atravesando frondosos bosques y ofreciendo panorámicas magníficas de la Alpujarra Almeriense, ideal para senderistas de nivel medio.
GR-240 Sulayr: Este sendero de gran recorrido (más de 300 km) circunda Sierra Nevada e incluye etapas por la Alpujarra Almeriense, conectando bosques y espacios de montaña con patrimonio cultural e histórico.
Municipios y espacios naturales de interior
Los pueblos del interior, como Laujar de Andarax y Bayárcal, aportan la dimensión humana al paisaje: alojamientos rurales, gastronomía local con productos autóctonos, y servicios de turismo activo que hacen que el paso por estos terrenos sea tan enriquecedor como el paisaje mismo.
Además, iniciativas de promoción como el proyecto ‘Naturalpujarra’, impulsado por la Diputación, organizan actividades de senderismo, trail running, barranquismo y marcha nórdica en municipios de la Alta Alpujarra, reforzando el valor de este entorno natural como destino de turismo activo sostenible.
Áreas recreativas y descanso en plena naturaleza
Áreas recreativas como Castala, en el término municipal de Berja, o la zona del Nacimiento del Andarax, se han consolidado como puntos de descanso y encuentro entre senderos y bosques, ofreciendo zonas de merienda, sombra y descanso para familias y visitantes que recorren estas rutas.
Un destino natural de contrastes
Caminar por los bosques y montañas de Almería es también recorrer su memoria paisajística y cultural: caminos históricos junto a acequias centenarias, restos de antiguas infraestructuras hidráulicas como centrales y canales, y rutas que conectan con la historia agraria y rural de la comarca.
Una ruta por los pueblos blancos de Almería que es perfecta para el invierno
Hay pueblos en Almería que en invierno se vuelve aún más fotogénica. Lejos del tópico del desierto, la provincia de Almería esconde pueblos de una blancura casi irreal, encaramados a laderas verdes o recortados contra sierras nevadas, donde las iglesias de piedra y los campanarios estilizados rompen el blanco como antiguas señales del pasado. Desde la distancia, estas localidades parecen sábanas tendidas al sol, escalonadas en la montaña, con vistas que en los días claros alcanzan incluso las montañas del norte de África.
Esta ruta por los pueblos blancos de Almería es perfecta para el invierno: aire limpio, chimeneas humeantes, gastronomía contundente y una calma que solo se encuentra fuera de temporada.
Pueblos blancos en la Alpujarra Almeriense para visitar en invierno
Bayárcal, el pueblo a mayor altura de Almería. | QVEA
Bayárcal, a 1.258 metros de altitud, abre el recorrido desde lo más alto. Es el pueblo más elevado de la provincia, apoyado sobre la falda del Chullo y con nieve presente buena parte del año. Sus casas parecen deslizarse ladera abajo, siguiendo la pendiente, y conservan los clásicos terraos alpujarreños y chimeneas circulares. En los alrededores se extiende el mayor encinar de Almería. Su famosa fuente de aguas ferruginosas, dicen los vecinos, “abre el apetito”, algo que aquí no supone problema: los fríos favorecen la curación de excelentes jamones.
En pleno corazón de la Alpujarra almeriense se sitúa Laujar de Andarax, considerado el pulmón verde de la provincia. La tradición sitúa su fundación en tiempos míticos, atribuyéndola a Tubal, nieto de Noé. De época árabe conserva tramos de muralla y varias torres, y destaca por la abundancia de fuentes públicas, muchas del siglo XVIII. Su vega es una huerta fértil que produce casi de todo y convierte al municipio en una parada imprescindible.
La ruta continúa por Fondón y su pedanía Fuente Victoria, donde se levanta uno de los edificios más enigmáticos de la Alpujarra: conocido como castillo, palacio del Rey Moro o simplemente El Presidio. Aquí residió Boabdil tras la rendición de Granada. La zona conserva huellas de la minería del siglo XVIII, cuando ingleses explotaron plomo y plata, visibles aún en chimeneas y viviendas. Fondón presume además de casas señoriales con escudos, un Ayuntamiento instalado en el antiguo pósito y una iglesia mudéjar coronada por una torre espectacular.
A casi mil metros de altitud, Ohanes se presenta como una mancha blanca vertical sobre la ladera. Tan empinado es su trazado que existe la broma de que en el cementerio entierran a los muertos de pie. Una calle principal vertebra el pueblo hasta la plaza, donde se alzan el Ayuntamiento y la iglesia, la más monumental de toda la comarca.
Pueblos blancos en el Valle del Almanzora y Nacimiento
Cóbdar. | AYTO. CÓBDAR
Entre olivos y chumberas aparece Cóbdar, dominado por una enorme peña que parece amenazar con caer sobre el pueblo y de la que se extrae mármol. La calle de la Piedad conduce hasta la plaza de la Constitución, donde se concentran el Ayuntamiento y la iglesia, de un blanco deslumbrante. En la plaza de la Cruz destacan dos palmeras y el antiguo casino, el edificio-palacio más relevante del municipio.
Purchena tiene un pasado que se remonta a la prehistoria, como demuestran las pinturas rupestres de la Cueva de la Almuceta. Romanos y árabes dejaron su huella, visible en el castillo que fue alcazaba amurallada. El conjunto de casas encaladas ofrece una imagen perfecta, con el castillo dominando desde lo alto y las plazas de la Constitución y Larga rodeadas de fachadas blancas y balcones amplios. Muy cerca, el cortijo de La Silveria ofrece un área recreativa y un mirador con vistas a la Sierra de los Filabres.
Más árido en apariencia es Gérgal, rodeado de colinas amarillas salpicadas de matorral y cactus. Sus calles son estrechas, empinadas y limpias, con fachadas encaladas y tejados de lajas. En lo alto, el castillo de origen musulmán vigila el casco urbano. En sus alrededores se encuentran enigmas aún sin descifrar, como las piedras grabadas del Peñón de las Juntas, a diez kilómetros del pueblo.
Pueblos blancos en Los Vélez y el Levante Almeriense para ir este invierno
Panorámica de María, uno de los pueblos blancos de Almería para visitar este invierno. | DIPUTACIÓN DE ALMERÍA
Bédar es un pueblo blanco de clima amable y espíritu artístico. Pintores y creadores lo han elegido como lugar de residencia, atraídos por la luz y la tranquilidad. La economía local combina turismo y pequeñas huertas de tomates y pimientos. Destacan su mirador, el monumento a la almazara y el camino hacia La Serena, donde aparece la fuente Temprana entre cortijos cuidados y paisajes suaves.
En la sierra que lleva su nombre se encuentra María, uno de los pueblos blancos de Almería con mayor riqueza histórica. En su término aparecen pinturas neolíticas en la Cueva de Haza, restos ibéricos sin excavar en El Pasico y vestigios romanos en la Alfahuara. Gran parte del municipio es Parque Natural, con áreas recreativas y miradores. A apenas un kilómetro, el Santuario de la Virgen de la Cabeza concentra la devoción de toda la sierra.
Estos pueblos blancos de Almería, repartidos entre sierras y valles, convierten el invierno en la mejor época para descubrir una provincia que va mucho más allá del sol y la playa. Un viaje tranquilo, auténtico y sorprendente que demuestra que el blanco también es un color de montaña.
La versatilidad y variedad paisajística de la provincia de Almería ofrece al visitante una experiencia única que adquiere una dimensión especial en los municipios más pequeños
Cuando empieces a sentir el frío en tu cuerpo y como el sol radiante de un día de invierno te ayuda a combatir esa situación, ha llegado el momento de adentrarte en los lugares más mágicos y sorprendentes que ofrece al visitante una tierra llena de fuerza, contrastes y opciones para todos los gustos: el destino ‘Costa de Almería’.
Playas vírgenes espectaculares, más horas de sol que cualquier otra provincia de Europa, asombrosos paisajes, historia, cultura, gastronomía…, enriquecen y llenan de vida un destino que sorprenderá a cualquier viajero que emprenda la aventura de descubrir el enigmático interior de una tierra que late autenticidad en cada poro de la piel de sus 103 municipios.
Recorrer el interior de la provincia de Almería es también conocer su fauna y flora, únicas en el mundo, cuyas singulares características rodearon y rodean su historia a través de aves, plantas, mamíferos, rocas o minerales como la calcita o concentraciones de arenisca.
Una historia que se hace más palpable en las formaciones rocosas que recorren esta geografía dejando de lado el vértigo para dar a conocer la belleza de joyas geológicas conocidas internacionalmente como la Geoda de Pulpí o el Karst de los Yesos de Sorbas.
Geoda de Pulpí. | DIPUTACIÓN DE ALMERÍA
Pero el camino es amplio y con magnéticos enigmas en el Levante, Poniente, o en las frías y acogedoras localidades de la Alpujarra, donde cada rincón comparte su encanto a través de actividades que cada año atraen a más personas. Lejos del azul cristalino del mar y de localidades costeras, el interior de la provincia ha encontrado en el turismo activo una forma de darse a conocer sin límites, adaptándose a las necesidades y gustos de cada visitante, todo ello, bajo la certeza de estar caminando por un paraje con castaños centenarios o senderos de agua.
Los Filabres, Sierra Alhamilla, Sierra Nevada, Sierra de María-Los Vélez o Sierra Cabrera ofrecen la posibilidad de pasear por sus bosques o conocer la historia de sus antepasados y del desarrollo económico y social de Almería a través del recorrido del agua, que sigue siendo uno de los atractivos de estas localidades, junto a la tranquilidad que rodea sus calles.
De fácil acceso, las caminatas por la Vía Verde del Almanzora o el Tramo de Hierro en su paso por Serón se hacen de forma amena y didáctica a través del recorrido por resquicios que rememoran el pasado de sectores económicos que contribuyeron al desarrollo de la provincia de Almería.
Las 3.000 horas de sol al año que recorren cada año los 9.000 kilómetros de la provincia de Almería se han convertido también en protagonistas de los meses de otoño e invierno en los municipios y localidades de interior. Es un factor diferencial que hace que la marca ‘Costa de Almería’, de la Diputación de Almería, sea sinónimo de destino de calidad.
Lo hace en las alturas con parajes naturales y montañas con El Chullo como espectador privilegiado y que, durante los meses más fríos, colabora en crear belleza a través del blanco inmaculado de la nieve que se posa en sus faldas.
Los aventureros que se lanzan a pasar el día en las alturas pueden disfrutar de actividades como esquí, travesía o escalada o dedicarse a pasear por sus senderos, escondidos en los rincones más indómitos de la alta montaña.
Tras ellos, la acogida de municipios como Laujar de Andarax o Bayárcal y de sus espacios de ocio, forman parte del encanto de rutas que nunca dejan de sorprender. Entre el verde y marrón de la montaña se puede disfrutar de conocidos y transitados senderos que tienen como seña de identidad esa magia como la de la Hidroeléctrica o Monterrey o la ruta del Castañar en Paterna del Río.
En este sentido, las áreas recreativas se han convertido en un punto ineludible del trayecto, siendo algunas de las más conocidas la de Castala, situada en Berja, desde donde es posible compartir un aperitivo y momentos inolvidables, que forman ya parte del imaginario de cientos de almerienses.
Almería a través del paladar
Una de las grandes joyas de la provincia de Almería es su gastronomía, que mezcla tradición e innovación para cautivar a los paladares más exigentes y de la que los almerienses presumen desde cualquier rincón del mundo y a través de la marca gourmet de la Diputación Provincial de Almería, ‘Sabores Almería’.
Recorrer a la provincia a través del paladar es pasear por su historia y visitar su presente. Almería se muestra sin reparos a través de platos y recetas que se han transmitido de generación en generación y que forma parte de los meses más fríos del año, casi tanto como la bajada de temperaturas o el cambio de armario.
Migas, legado gastronómico almeriense. | DIPUTACIÓN DE ALMERÍA
Se trata de platos humeantes como las migas, el trigo o los gurullos, pero también de dulces típicos como los mantecados de Fondón, que no pueden faltar en la mesa cada año por Navidad.
La gastronomía almeriense también nos habla de su presente y de la importancia de un sector como el agroalimentario del que Almería puede lucir orgullosa el título de líder. Así, la gastronomía verde internacional se ha fijado en establecimientos y chefs almerienses, que han logrado transmitir a través del sabor de sus platos el trabajo y el esfuerzo de productores y empresas, uniendo esfuerzos.
Y todo ello gracias a materias primas de kilómetro cero como la gamba roja de Garrucha, que hacen que sabor de la provincia llegue a cualquier parte de mundo. Todos estos productos los tiene el consumidor al alcance de su mano en la Espacio Gourmet ‘Sabores Almería’, ubicado en el Paseo de Almería, número 34, o en la tienda online https://saboresalmeria.store/
Almería a través del arte y el patrimonio
Desde marzo de 2025 el destino ‘Costa de Almería’ cuenta con un nuevo embajador de prestigio nacional e internacional, el Museo del Realismo Español Contemporáneo, MUREC, que se ubica en el antiguo Hospital Provincial de Almería, el único edificio civil del siglo XVI que quedaba en pie en la ciudad.
Se trata del proyecto de recuperación patrimonial más importante que ha emprendido la Diputación de Almería en sus más de 200 años de historia. Con la puesta en marcha del MUREC se salda una deuda histórica con la memoria emocional de loa almerienses que vuelven a disfrutar de espacio convertido ahora en un gran universo cultural gracias al trabajo conjunto con la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino.
Sala 8 del Museo MUREC. | DIPUTACIÓN DE ALMERÍA
Entre los nombres propios de los artistas de la colección permanente del museo se pueden mencionar los de Sorolla, Zuloaga, Romero de Torres, Antonio López, Andrés García Ibáñez, Aureliano de Berruete, Benlliure, Julio Antonio, Ramón Gaya, Elena Santoja, Carmen Laffón…, o el célebre grupo de los realistas de Madrid donde, además de Antonio López, figuran artistas como María Moreno, Francisco López e Isabel Quintanilla, Julio López y Esperanza Parada, y Amalia Avia.
Todo el trabajo que Diputación ha emprendido para recuperar este edificio inspira la hoja de ruta que la institución sigue para recuperar otro tesoro material e inmaterial de esta provincia, el emblemático Cortijo del Fraile.
Las obras que supondrán el inicio para la rehabilitación integral de este icono de la etnografía y cultura almeriense, con el legado de artistas como Lorca, Carmen de Burgos o Sergio Leone, comenzarán en breve. Muy pronto Almería y toda la sociedad podrá volver a disfrutar de este sorprendente lugar que se levanta en el corazón del Parque Natural Cabo de Gata–Níjar.
Almería a través del pasado
El recorrido a pie por Almería también es una forma de mirar al pasado más antiguo, a los orígenes que son causantes de que hoy la provincia y sus parajes naturales luzcan de forma tan majestuosa.
Épocas pasadas han dejado su impronta en la Almería de hoy y es posible conocerlos desde la perspectiva de yacimientos como Los Millares, Terrera Ventura o Ciavieja en El Ejido.
Además, los primeros habitantes de Almería también dejaron su firma en pinturas rupestres que es posible ver y visitar en las cuevas de Ambrosio y Los Letreros.
A todo ello se une una auténtica travesía por la cultura argárica de la que la localidad de Antas es embajadora y que ha logrado dar a conocer a través de actividades para todos los públicos que se suman al Centro de Interpretación de El Argar, las casas argáricas y el yacimiento del Argar. Todas ellas constituyen una auténtica mirilla al pasado de la localidad y en la que es posible adentrarse a través de recreaciones históricas, pero también por medio de visitas guiadas que ayudan a comprender cómo era el día a día de los almerienses hace miles de años.
Toda la familia puede ser partícipe de este recorrido por la historia de Almería, ya que las actividades están adaptadas también a los más pequeños de la casa, haciendo un recorrido ameno y divertido a la par que didáctico.
Es por ello, además, que muchos centros educativos se han lanzado a visitar algunos de estos espacios durante el curso escolar, mostrando al futuro de Almería un pasado que nos hace ser quiénes somos mediante charlas, talleres y divertidos juegos.
La ermita de Felix es mucho más que una construcción religiosa. Es memoria, paisaje, tradición y espiritualidad. Ideal para los que buscan turismo cultural, amantes de la historia o simplemente un espacio sereno en el que contemplar la belleza del litoral almeriense
La ermita de Felix es mucho más que una construcción religiosa. Es memoria, paisaje, tradición y espiritualidad. Un lugar donde convergen la historia musulmana y cristiana, la arquitectura popular andaluza, y el amor de un pueblo por sus raíces. Quien la visita, no solo contempla un edificio, sino que entra en contacto con el alma de un territorio. Ideal para los que buscan turismo cultural, amantes de la historia o simplemente un espacio sereno en el que contemplar la belleza del sur de Almería.
La ermita de Felix es uno de los enclaves más representativos del municipio de Felix, en plena Sierra de Gádor, dentro de la Baja Alpujarra almeriense. Se alza sobre el cerro de la Matanza, ofreciendo una panorámica única que abarca el golfo de Almería, Roquetas de Mar, Aguadulce, los invernaderos del Poniente Almeriense e incluso, en días despejados, las sierras que rodean el cabo de Gata. Esta pequeño infraestructura, a pesar de su sencillez, concentra siglos de historia, fe y tradición.
La ermita de Felix, una joya arquitectónica de la espiritualidad rural
Ermita de Felix. | DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE ALMERÍA
De base cuadrada y coronada por una cúpula, su interior está completamente vacío, sin paredes internas ni divisiones. Esta peculiaridad le confiere un carácter especial, casi simbólico, que invita al recogimiento y la contemplación.
En su parte superior se alza una cruz que simboliza la victoria del cristianismo sobre el islam, un reflejo del proceso de Reconquista que marcó la historia de esta comarca. El contraste entre la arquitectura de inspiración árabe y este elemento cristiano refuerza su valor histórico.
La ermita de Felix, lugar de devoción a San Roque
La devoción a San Roque marca profundamente la identidad de la ermita de Felix. Considerado el patrón de Felix, se cree que protegió a los vecinos durante las epidemias que asolaron la zona. Cada 16 de agosto se celebra una procesión popular en su honor. Desde la iglesia parroquial hasta la ermita, los vecinos acompañan al santo entre cánticos, oraciones y música.
Esta fiesta combina lo religioso y lo festivo, y es un reflejo de la cohesión social del pueblo. La ermita de Felix se convierte en ese día en el centro espiritual y social de la localidad.
Un mirador natural incomparable
Uno de los mayores atractivos de la ermita de Felix es su ubicación. Situada en lo alto del cerro, actúa como mirador natural de todo el entorno. Desde allí se pueden contemplar algunos de los paisajes más impresionantes de la provincia de Almería: el golfo de Almería, la franja litoral del Poniente Almeriense, e incluso el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Este entorno convierte la ermita en un lugar ideal para la reflexión y la desconexión, tanto para creyentes como para amantes de la naturaleza. Es un espacio de paz donde el silencio y el paisaje invitan al recogimiento personal.
Felix, herencia del legado musulmán
Los orígenes de Felix se remontan a la época musulmana, cuando esta zona era conocida como Sant Afliy, una plaza fuerte dentro de la defensa de Almería. La actual ermita podría estar relacionada con las antiguas construcciones defensivas o espirituales de aquel periodo.
El término comunal de Sant Afliy comprendía lo que hoy son los municipios de Felix, Enix y Vícar, bajo el nombre de la Taha de Almexixar o La Taha de Remepipar. Este pasado andalusí sigue presente en la arquitectura y el urbanismo del municipio, así como en lugares como el castillo del siglo XI o la iglesia construida sobre una antigua mezquita.
Qué ver en Felix
La ermita de Felix es uno de los puntos clave dentro del patrimonio cultural de Felix. Junto a ella destacan otros elementos históricos como la iglesia de la Encarnación de Felix, construida en el siglo XVI sobre la antigua mezquita y declarada Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía; el castillo de Felix, datado en el siglo XI y recientemente restaurado, con vistas panorámicas desde su mirador, o la plaza de la Libertad, núcleo social del pueblo, en torno al cual giran las principales actividades festivas.
En este contexto, la ermita de Felix no solo es un lugar de culto, sino un símbolo de la identidad de Felix, un punto de conexión entre el pasado islámico, la cristiandad, y las tradiciones actuales.
Cómo llegar a la ermita de Felix
Para llegar a Felix, hay que tomar la salida 800 en la Autovía del Mediterráneo (A-7) (Roquetas de Mar / Aguadulce / Enix / Felix) y basta con seguir las indicaciones que nos dejarán en el mismo pueblo.
La carretera cuenta con un tramo de curvas y hay que estar atentos también a dos cruces seguidos, porque si usas GPS te indicará que gires a la izquierda. No lo hagas en el primero, ya que ese camino lleva a Vícar. Sí en el segundo, muy pocos metros más hacia adelante.
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La ermita de Felix es fácilmente accesible desde el núcleo urbano de Felix. Una vez localices la iglesia, no dudes en adentrarte por la estrecha calle de la Fuente.
Lo primero que verás será la fuente de Felix, y si subes por esa calle, bastante empinada, por cierto, entre casas bajas de un blanco inmaculado, podrás llegar a la ermita de Felix sin ninguna pérdida.
Eso sí, conviene llevar calzado cómodo para subir hasta el cerro. La recompensa es doble: por un lado, la belleza del edificio y su historia; por otro, las vistas que se extienden hasta el mar y la montaña.
Muy cerca de la ermita de Felix se encuentra el Restaurante Parritas, una buena opción si te apetece comer en Felix después de la visita. Un lugar en el que brilla la comida casera y destacan el rabo de toro, el conejo frito, las migas o el ajoblanco. Y una recomendación: si vas a ir, reserva en el salón, con unas vistas impresionantes a toda la sierra de Gádor.
La balsa de Cela, límite entre los municipios de Lúcar y Tíjola, es un manantial de aguas termales con propiedades medicinales que se utilizaba ya en la Antigüedad
La balsa de Cela es un manantial de aguas termales situado en el límite entre los municipios almerienses de Tíjola y Lúcar, en el Valle del Almanzora, a una altitud de 720 metros sobre el nivel del mar.
Este enclave natural ha sido un punto de encuentro y descanso desde la época romana, cuando alcanzó gran fama debido a la riqueza de sus aguas y la belleza de su entorno.
Aguas que emergen de manera natural
Las aguas de la balsa de Cela emergen de manera natural con un caudal constante de 42 litros por segundo y una temperatura que se mantiene entre 22 y 24 grados centígrados durante todo el año. Sus dimiensiones son de 50×50 metros y su profundidad llega hasta los 2 metros.
Estas características, junto con sus propiedades medicinales, han hecho que a lo largo de los siglos estas aguas hayan sido aprovechadas tanto por personas como por animales, sirviendo de abrevadero en épocas más recientes. Además, el manantial riega una fértil vega en el Valle del Almanzora, asegurando la irrigación de la tierra y los cultivos de la comarca.
Hoy en día, la balsa está perfectamente acondicionada, proponiendo un sugerente baño y descanso en los alrededores ajardinados. Es uno de los lugares preferidos para el baño por los habitantes de la comarca del Almanzora y se ha convertido en una de las iniciativas turísticas más importantes y visitadas del Valle. Sobre todo, durante los meses de verano y en la Noche de San Juan, cuando cientos de vecinos de toda la comarca acuden a bañarse en sus aguas.
Balsa de Cela. | Diputación de Almería
La balsa de Cela, herencia del pasado romano
Testimonios arqueológicos sugieren que las aguas termales ya se utilizaban en aquel tiempo, cuando las termas y el baño formaban parte de la vida cotidiana y de los rituales de las comunidades romanas.
En las proximidades de la balsa de Cela se descubrió una antigua lápida que parece confirmar la importancia de este lugar en la Antigüedad. La inscripción menciona a una mujer romana, Voconia Avita, hija de Quinto, quien construyó unas termas en su propio terreno para la comunidad tagilitana (antigua denominación de Tíjola).
Banquetes y juegos circenses acompañaron la celebración de este acto generoso. Además, Avita donó a la comunidad de Tagili 2.500 denarios para el mantenimiento de estas termas, consolidando así su valor social y cultural.
La balsa de Cela, patrimonio natural y cultural del Valle del Almanzora
La balsa de Cela no solo es un atractivo turístico por sus aguas termales, sino que también forma parte del patrimonio natural y cultural de la comarca. Su entorno ofrece diversas rutas y senderos que permiten a los visitantes explorar la riqueza paisajística del Valle del Almanzora.
Además, la proximidad a localidades como Tíjola y Lúcar brinda la oportunidad de conocer la arquitectura tradicional, la gastronomía local y las costumbres de la zona.
En los últimos años, se han llevado a cabo diversas iniciativas para dinamizar turísticamente este enclave, como el Museo del Agua al Aire Libre con motivo de las III Jornadas de la Balsa de Cela, con el objetivo de poner en valor la importancia histórica y cultural de este manantial.
La Balsa de Cela es, sin duda, un paraíso natural que combina historia, cultura y naturaleza, ofreciendo a los visitantes una experiencia única en el corazón del Valle del Almanzora.
La anécdota: el centro de la balsa separa a Lúcar de Tíjola
Parte del recinto de la balsa de Cela pertenece a Tíjola. | Diputación de Almería
Administrativamente, la balsa de Cela forma parte de la barriada homónima y pertenece al municipio de Lúcar. Sin embargo, el centro de la balsa sirve como límite con el vecino municipio de Tíjola. Esta separación por el centro de norte a sur implica que una parte del propio recinto y toda la zona de aparcamientos se encuentren dentro del término municipal tijoleño.
Cómo llegar a la balsa de Cela
Para llegar a la balsa de Cela tanto desde Almería como desde Murcia, hay que hacerlo a través de la Autovía del Mediterráneo (A-7) y tomar la salida hacia la A-334 en dirección a Baza, misma carretera que hay que seguir, en dirección contraria, si el visitante llega procedente desde Granada.
Al llegar a Tíjola, hay que salir de esta vía y seguir las indicaciones hacia la barriada de Cela, situada a unos 3,5 kilómetros al norte. Primero atravesaremos la barriada tijoleña de La Estación y su Vía Verde y poco después de una rotonda encontraremos un camino a la izquierda, el Camino Viejo de Cela, que podemos tomar hasta llegar directamente a la balsa de Cela.
Otra opción es hacer caso omiso de este camino y continuar recto hasta entrar en Cela por la carretera principal, debiendo, a partir de ahí, buscar siempre la izquierda, hasta que llegamos a la balsa de Cela.
¿Dónde comer?
Si vas a la balsa de Cela y te quedas a comer, puedes hacerlo prácticamente sin moverte del sitio, ya que son varios los restaurantes que hay en el entorno. Uno de ellos, Terraza El Rubio, dentro de la propia instalación, es una de las opciones más y mejor valoradas, donde no te pueden faltar una paella o las berenjenas con miel.
La provincia de Almería destaca por sus propuestas culinarias y la calidad de su materia prima como huerta de Europa y el sello distintivo ‘Sabores Almería’
La gastronomía se ha convertido en uno de los aspectos más valorados que determinan si la experiencia de un turista cuando visita cualquier lugar es positiva o no. Descubrir un pueblo o una provincia a través del sabor de sus platos se ha convertido en uno de los principales objetivos de los viajeros con los paladares más exigentes. En el destino ‘Costa de Almería’ ellos encontrarán la autenticidad de un sabor que es cuna de la dieta mediterránea, tradicional y moderno, con la materia prima más saludable que se cultiva en las entrañas de una tierra bañada por el sol.
Almería es luz, color, aroma y sal. Es cine, historia, tradición y mar. Pero por encima de todo, Almería es sabor. Con esta premisa nació la primera marca agroalimentaria gourmet de la provincia, ‘Sabores Almería’, impulsada por la Diputación Provincial de Almería cuyo objetivo principal es unir bajo un prestigioso distintivo de calidad los productos de Almería y promocionar toda la diversidad y calidad de la provincia en los cinco continentes.
La gamba roja de Almería está presente en muchas recetas. | DIPUTACIÓN DE ALMERÍA
Sinónimo de salud y del mejor sabor, los productos de este sello gourmet son un aval para el comercio y los establecimientos de restauración que los llevan hasta sus estanterías o recetas para acercarlos a turistas y visitantes de todo el mundo. Tradición, artesanía, calidad, esfuerzo, cariño e innovación son las señas de identidad de los productos de la tierra que se han ganado, por méritos propios, espacio en las cocinas y despensas de hogares y restaurantes de todo el mundo
Entre los principales objetivos de la marca gourmet de la provincia de Almería se encuentran los de contribuir a la creación de riqueza y empleo en Almería, fijar a la población en el interior, conservar y difundir las tradiciones artesanales en la elaboración de los productos y fomentar el destino turístico “Costa de Almería” a través del sabor y la calidad de sus productos.
David Bisbal cocinando con productos de Sabores Almería. | Diputación de Almería
En definitiva, una garantía de calidad que solo ostentan los productos que se cultivan o crían bajo el envidiable clima del mediterráneo almeriense, con más de 3.500 horas de sol al año, una tierra que se ha consolidado como la ‘Huerta de Europa’, un clima interior que cuida los productos cárnicos con especial cariño y un mar que baña las costas y trae el mejor pescado cada día del Mediterráneo Azul hasta las lonjas de toda la provincia.
Junto al talento y calidad de los chefs y establecimientos de hostelería almerienses, la gastronomía es una apuesta ganadora para disfrutar en toda su inmensidad del destino ‘Costa de Almería’. Descubre las más de 150 empresas y mil referencias de producto que forman parte de ella en la web saboresalmeria.com
En los meses más fríos del año las localidades situadas en el interior de la provincia de Almería reciben cientos de visitantes, atraídos por sus paisajes, rincones con encanto y gastronomía
Actividades en la naturaleza como senderismo, trail o ciclismo de montaña se han convertido en el mejor pasatiempo de fin de semana para disfrutar del destino ‘Costa de Almería’
Cuando sientas que el frío entumece tus dedos y el sol se cuele entre las hojas de los árboles para calentar la tierra, es hora de viajar hacia los rincones más mágicos que alberga la provincia y el destino ‘Costa de Almería’.
Las localidades almerienses de interior esconden no solo la historia que cuentan sus adoquines y casas encaladas rodeadas de ese olor tan característico a madera quemada, sino también parajes naturales y bosques llenos de encanto en los que perderse de principio a fin.
Así, recorrer la provincia de Almería es también conocer su fauna y flora, únicas en el mundo, cuyas singulares características rodearon y rodean su historia a través de aves, plantas, mamíferos, rocas o minerales como la calcita o concentraciones de arenisca.
Adentrándonos en ella somos más conscientes del paso del tiempo y de la importancia de cada año, lustro, década o siglo; una historia más que palpable en las formaciones rocosas que recorren nuestra geografía dejando de lado el vértigo para dar a conocer la belleza de joyas geológicas conocidas internacionalmente como la Geoda de Pulpí o el Karst de los Yesos de Sorbas.
Pero nuestro camino no acaba ni empieza en el Levante, ni en el Poniente, ni siquiera lo hace en las frías y acogedoras localidades de la Alpujarra, cada rincón expone su encanto a través de actividades que cada año atraen a más personas. Lejos del azul cristalino del mar y de localidades costeras de blancas fachadas, el interior de la provincia ha encontrado en el turismo activo una forma de darse a conocer sin límites, adaptándose a las necesidades y gustos de cada visitante, todo ello, bajo la certeza de estar caminando por un paraje mágico con castaños centenarios o senderos de agua.
Los Filabres, Sierra Alhamilla, Sierra Nevada, Sierra de María-Los Vélez o Sierra Cabrera ofrecen la posibilidad de pasear por sus bosques o conocer la historia de sus antepasados y del desarrollo económico y social de Almería a través del recorrido del agua, que sigue siendo uno de los atractivos de estas localidades, junto a la tranquilidad que rodea sus calles.
También lo fue el ferrocarril, principal motor del desarrollo económico y social de la provincia de Almería a través de la exportación de productos como la vid y, por supuesto, por su destacado papel en la minería. Para dar a conocer ese pasado se han creado vías verdes, ideales para los amantes de la naturaleza y de la historia.
De fácil acceso, las caminatas por la Vía Verde del Almanzora o el Tramo de Hierro en su paso por Serón se hacen de forma amena y didáctica a través del recorrido por resquicios que rememoran el pasado de sectores económicos que contribuyeron al desarrollo de la provincia de Almería.
La magia reside en los bosques
Las 3.000 horas de sol al año que recorren cada año los 9.000 kilómetros de la provincia de Almería se han convertido también en protagonistas de los meses de otoño e invierno en los municipios y localidades de interior. Es un factor diferencial que hace que la marca ‘Costa de Almería’, de la Diputación de Almería, sea sinónimo de destino de calidad.
Lo hace en las alturas con parajes naturales y montañas con El Chullo como espectador privilegiado y que, durante los meses más fríos, colabora en crear belleza a través del blanco inmaculado de la nieve que se posa en sus faldas.
Los aventureros que se lanzan a pasar el día en las alturas pueden disfrutar de actividades como esquí, travesía o escalada o dedicarse a pasear por sus senderos, escondidos en los rincones más indómitos de la alta montaña.
Panorámica de Laujar de Andarax. | Diputación de Almería
Tras ellos, la acogida de municipios como Laujar de Andarax o Bayárcal y de sus espacios de ocio, como la tirolina que recorre el valle desde las alturas, forman parte del encanto de rutas que nunca dejan de sorprender.
Entre el verde y marrón de la montaña se puede disfrutar de conocidos y transitados senderos que tienen como seña de identidad esa magia como la de la Hidroeléctrica o Monterrey o la ruta del Castañar en Paterna del Río.
En este sentido, las áreas recreativas se han convertido en un punto ineludible del trayecto, siendo algunas de las más conocidas la de Castala, situada en la provincia de Berja, desde donde es posible compartir un aperitivo y momentos inolvidables, que forman ya parte del imaginario de cientos de almerienses.
Una mirada al pasado más antiguo de Almería
El recorrido a pie por Almería también es una forma de mirar al pasado más antiguo, a los orígenes que son causantes de que hoy la provincia y sus parajes naturales luzcan de forma tan majestuosa.
Épocas pasadas han dejado su impronta en la Almería de hoy y es posible conocerlos desde la perspectiva de yacimientos como Los Millares, Terrera Ventura o Ciavieja en El Ejido.
Además, los primeros habitantes de Almería también dejaron su firma en pinturas rupestres que es posible ver y visitar en las cuevas de Ambrosio y Los Letreros.
A todo ello se une una auténtica travesía por la cultura argárica de la que la localidad de Antas es embajadora y que ha logrado dar a conocer a través de actividades para todos los públicos que se suman al Centro de Interpretación de El Argar, las casas argáricas y el yacimiento del Argar. Todas ellas constituyen una auténtica mirilla al pasado de la localidad y en la que es posible adentrarse a través de recreaciones históricas, pero también por medio de visitas guiadas que ayudan a comprender cómo era el día a día de los almerienses hace miles de años.
Toda la familia puede ser partícipe de este recorrido por la historia de Almería, ya que las actividades están adaptadas también a los más pequeños de la casa, haciendo un recorrido ameno y divertido a la par que didáctico.
Es por ello, además, que muchos centros educativos se han lanzado a visitar algunos de estos espacios durante el curso escolar, mostrando al futuro de Almería un pasado que nos hace ser quiénes somos mediante charlas, talleres y divertidos juegos.
Almería a través del paladar
La gamba roja de Almería está presente en muchas recetas. | Diputación de Almería
Una de las grandes joyas de la provincia de Almería es su gastronomía, que mezcla tradición e innovación para cautivar a los paladares más exigentes y de la que los almerienses presumen desde cualquier rincón del mundo y a través de la marca gourmet de la Diputación Provincial de Almería, ‘Sabores Almería’.
A cualquier hora del día, la gastronomía almeriense es única en el mundo, capaz de atrapar desde el desayuno y hasta la noche, pasando por los aperitivos y las bebidas.
Recorrer a la provincia a través del paladar es pasear por su historia y visitar su presente. Almería se muestra sin reparos a través de platos y recetas que se han transmitido de generación en generación y que forma parte de los meses más fríos del año, casi tanto como la bajada de temperaturas o el cambio de armario.
Se trata de platos humeantes como las migas, el trigo o los gurullos, pero también de dulces típicos como los mantecados de Fondón, que no pueden faltar en la mesa cada año por Navidad.
La gastronomía almeriense también nos habla de su presente y de la importancia de un sector como el agroalimentario del que Almería puede lucir orgullosa el título de líder. Así, la gastronomía verde internacional se ha fijado en establecimientos y chefs almerienses, que han logrado transmitir a través del sabor de sus platos el trabajo y el esfuerzo de productores y empresas, uniendo esfuerzos.
Y todo ello gracias a materias primas de kilómetro cero como la gamba roja de Garrucha, que hacen que sabor de la provincia llegue a cualquier parte de mundo.
La provincia de Almería permite al visitante trasladarse de la costa a la montaña en pocos minutos, ofreciendo un sinfín de posibilidades para todas las edades.
El único desierto de Europa se ubica en Tabernas y ha sido protagonista de grandes producciones cinematográficas que han dejado su impronta en el paisaje almeriense
La provincia de Almería es única en el mundo por muchos motivos, pero uno de ellos es la posibilidad de trasladarse en pocos minutos del mar a la montaña, disfrutando de un sinfín de posibilidades. Es decir, en un mismo día se puede disfrutar de las cuatro estaciones del año. La Diputación Provincial de Almería difunde el destino ‘Costa de Almería’ bajo el lema ‘Almería, el sol que necesito’.
Con más de 9.000 kilómetros de extensión, las posibilidades que ofrece Almería son casi infinitas; desde paisajes casi paradisiacos de aguas cristalinas al único desierto de Europa, cuyas características ya han sido estudiadas por expertos por sus similitudes con Marte.
Almería se puede visitar desde muy distintas perspectivas y actividades, adaptándose a los gustos de cualquier visitante; desde recorrer el único desierto de Europa sobre ruedas hasta ‘deslizarse’ por la Alpujarra con vista de pájaro desde la tirolina de Bayárcal o por senderos de municipios como Laujar de Andarax. En este sentido, los amantes del ciclismo pueden pedalear, por carretera o montaña, por paisajes propios del espacio llenos de tonos marrones y pequeños montículos que hacen del espacio un lugar digno de visitar; también a pie.
Así, a través de poblados del oeste, senderos y rutas en bicicletas o motorizadas a través de quads, el visitante puede descubrir los secretos de un desierto lleno de encanto en el que rodaron westerns y películas. Y es que la impronta de Hollywood y de grandes producciones ha quedado guardada en muchos paisajes que rodean el desierto y sus localidades más cercanas, que hoy son visitadas por fans de series tan conocidas como Juego de Tronos o la reciente producción de Netflix, Kaos.
Asimismo, el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar también ha sido escogido por los objetivos de las cámaras de grandes directores dejando huella en series y películas reconocidas internacionalmente, una de las más recientes, la conocida serie La Casa de Papel. Así, Almería se ha convertido en una protagonista más de estas películas, lo que nos ofrece una forma diferente de descubrir sus rincones y paisajes.
En este sentido, si el visitante es un enamorado de las dos ruedas y del turismo activo, existen cientos de experiencias que nos permiten recorrer la provincia desde una perspectiva mucho más deportiva, retándonos a alcanzar parajes naturales montañosos en subidas como la del Calar Alto o Velefique, sin perder de vista las ramblas y pistas de tierra que rodena Tabernas y su desierto. Pero estas no son las únicas zonas para los amantes de la bicicleta, las rutas de carretera ofrecen también una experiencia única.
Observatorio de Calar Alto. | Diputación de Almería
La provincia de Almería aglutina hasta 11 Monumentos Naturales andaluces. Se trata de elementos cuya singularidad o rareza los hace únicos. Disfrutar de ellos es posible desde muy distintas perspectivas y de fácil acceso para los visitantes. Así, Almería cuenta con dos formaciones geológicas de renombre mundial que atraen a visitantes de todos los rincones del mundo: la Geoda de Pulpí y el Karst en Yesos de Sorbas. Una Almería escondida en las entrañas de la provincia y que se deja ver a través de auténticas joyas geológicas; una de las más conocidas se sitúa casi al borde de los límites provinciales y en el interior de una mina en la pedanía pulpileña de Pilar de Jaravía. La Geoda de Pulpí cuenta con unas dimensionas que permiten catalogarla como gigante y es la segunda conocida más grande del mundo, la mayor de Europa y la más importante a nivel mundial de aquellas que se pueden visitar.
Una geoda es una piedra hueca tapizada de cristales, normalmente de cuarzo, amatista y yeso cristalino, formaciones que suelen tener un pequeño tamaño. Esta geoda, la de Almería se encuentra ubicada a 50 metros de profundidad y mide casi 9 metros de largo, 3 de ancho y casi 2 de alto y posee una gran colección de formaciones cristalinas de gran tamaño que es posible apreciar a final de una visita única en la que el visitante se adentra en una auténtica mina.
El recorrido comienza en la historia y en el papel de la mina durante décadas para la zona, cuyas familias se arraigaron alrededor de lo que hoy día es la Geoda para trabajar en el interior de una roca, dándole forma y explotando un recurso que hizo crecer a la provincia.
Al finalizar el visitante es capaz de girar la vista hasta una estancia de cristales preciosos que deja sin palabras y que ha convertido Pulpí y Almería en un lugar digno de visitar para los amantes de la geología y de la espeleología.
Sin palabras deja también la red de galerías subterráneas que conforman el Karst en Yesos de Sorbas. Se trata de un extraordinario complejo de cuevas, cañones, dolinas, geodas y otros fenómenos kársticos, excavados en todos los casos por la acción del agua sobre un enorme depósito de yeso.
En este sentido, no podemos olvidar la importancia que el tren de mercancías y de personas tuvo para la provincia de Almería y que ha dejado las vías verdes de muchos municipios y localidades, pero también monumentos como el Cable Inglés, que es posible visitar, ofreciendo unas vistas inolvidables de la Bahía de Almería y del esplendor de su costa.
Al abrigo de las cuevas almeriense se asentó el hombre en la Prehistoria, lo hizo dejando huella y marcando los parámetros de lo que posteriormente sería un lugar situado estratégicamente para convertirse en un pilar fundamental para el desarrollo, no solo de la provincia, sino también de la comunidad y del país.
De aquella época de días infinitos y de conocimiento queda parte de la cultura y de la simbología que hoy define Almería como el Indalo, una representación gráfica que simula a una persona con un arco que apareció en una de las pinturas rupestres del Neolítico tardío o Edad del Cobre cuyo descubrimiento se sitúa en la cueva de Los Letreros, situada en la falda del Maimón, en Vélez-Blanco.
No es, sin embargo, el único ‘recuerdo’ que dejaron en la provincia. En la propia cueva de Los Letreros existe un conjunto de pinturas rupestres consideradas uno de los más importantes tesoros arqueológicos no ya de Almería, sino de toda Andalucía.
También está la conocida cueva de Ambrosio, considerada Monumento Natural de Andalucía y Patrimonio de la Humanidad. Ubicada también en el municipio de Vélez-Blanco, alberga pinturas rupestres datadas en la época del Paleolítico superior.
El Enclave Arqueológico de Los Millares es el más fiel ejemplo de la ancestral ocupación humana del territorio almeriense, un vestigio importantísimo de la Prehistoria en la Península Ibérica, que nos ayuda a entender parte de la cultura del Argar y de la que aún queda mucho por aprender, ya que el espacio esconde aún muchos secretos para los expertos.
Castillos en Almería
Al fondo, el castillo de Vélez-Blanco. | Diputación de Almería
Completan este paseo por la provincia algunos de los castillos y fortines más importantes de la provincia de Almería. En total, Almería reúne un total de 65 castillos y 9 alcazabas que nos ayudan a finalizar este pequeño recorrido por la historia de Almería.
Destacan, por supuesto, la Alcazaba de Almería y el Castillo de Vélez-Blanco sin dejar de lado espacios tan importantes como el Castillo de Serón, el Castillo de Guardias Viejas o el Castillo de Gérgal.
Pero, Almería tiene aún mucho qué decir para sus visitantes, ya sea a pie, en bicicleta o sobre un vehículo de cuatro ruedas, Almería se presenta ante el visitante con la naturalidad de sus bosques y espacios naturales, con la belleza de su mar y con la historia que narran sus castillos y cuevas, pero también las vías que, un día, la recorrieron haciendo, aún más grande, su legado.
El pequeño y tranquilo pueblo de Agua Amarga se convierte en un hervidero de gente en verano, cuando centenares de personas llegan para disfrutar de una de las joyas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar
Uno de los mayores atractivos que ver en Níjar y en el Parque Natural de Cabo de Gata es la localidad de Agua Amarga, muy tranquila durante prácticamente todo el año, pero que en verano experimenta un importante aumento de población, con centenares de personas llegando a este pequeño pueblo de casas blancas, que pertenece al municipio nijareño.
Cómo llegar a Agua Amarga
Agua Amarga es una barriada costera perteneciente al municipio de Níjar, dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y muy cerca del límite con el término municipal de Carboneras.
El acceso hasta Agua Amarga puede hacerse desde la carretera provincial AL-5106 que parte desde la N-341 o desde Carboneras, a través de la misma carretera provincial, pasando junto a Mesa Roldán.
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Eso sí, hay que tener en cuenta que durante los meses de verano el acceso al tráfico en plazas y calles de este enclave queda restringido. Esto se debe a que esta localidad, de apenas 408 vecinos, llega a quintuplicar su población durante estos meses veraniegos.
A su éxito en los meses de verano ha contribuido la visita de un buen número de turistas extranjeros y también la estancia de miembros de la realeza europea. La princesa Victoria de Suecia junto a su marido, Daniel Westling, y su hija Estelle, en la Semana Santa de 2013.
Los príncipes de Holanda, Guillermo y Máxima Zorregieta, con sus tres hijas, Amelia, Alexia y Ariane, abrieron también camino veraneando en Agua Amarga ese mismo año. Felipe VI y doña Letizia, junto a las infantas Leonor y Sofía, también eligieron este rincón nijareño para pasar sus primeras vacaciones como reyes de España.
El culpable, en los tres casos, fue Lennart Tengroth, conocido con el cariñoso apodo de ‘el Sueco’, por su origen escandinavo, quien los alojó en su mansión. En esta población también han chapoteado presidentes y ministros del Gobierno.
Historia de Agua Amarga
El nombre de Agua Amarga procede del árabe ‘Al-hawan’, que significa “localización de agua”. Los antecedentes históricos más remotos de esta población se remontan a la época nazarí, cuando, al parecer, esta población fue un antiguo fondeadero musulmán conocido como Chavala, perteneciente al distrito de Pechina.
La playa es uno de los elementos más característicos que ver en Agua Amarga. Siempre ha sido un fácil embarcadero entre una costa duramente acantilada y una ruta frecuentada por los piratas berberiscos, informados por los moriscos, que eran buenos conocedores del territorio.
La preocupación por defender este embarcadero es antigua y en varias ocasiones a lo largo de la historia se ha proyectado la construcción de un fuerte específico para su defensa. Así, en 1725, el ingeniero militar Juan de la Ferrége proyectó una fortificación que nunca llegó a edificarse.
En 1733 y 1735 Felipe Crame aconsejó la construcción en Agua Amarga de un fuerte para seis cañones y cuarteles para su guarnición, del que existen los planos del proyecto, pero que nunca llegó a materializarse. Finalmente se optó por construir la fortificación en Mesa Roldán.
Qué ver en Agua Amarga
Banco con azulejos. | Ayuntamiento de Níjar
El núcleo urbano de Agua Amarga se encuentra dividido físicamente en dos partes por la rambla de los Viruegas, que discurre de norte a sur, desembocando en la playa de Agua Amarga. Esta playa urbana tiene una longitud de 550 metros y registra un alto grado de ocupación durante el verano.
Agua Amarga recibe al visitante con un gran eucalipto y un entramado de calles y callejones en la margen izquierda de la rambla, dotadas de un encanto especial y que son de uso peatonal.
La entrada principal hacia el centro urbano se realiza a través de la calle Ensenada, que baja en dirección a la playa. El centro del núcleo de población está a la izquierda, por la calle de la Noria, y desde la que se puede acceder por una escalera a las calles más elevadas.
Perpendiculares a estas, las calles Mare Nostrum y Miramar desembocan a la plaza, donde destacan los largos bancos con azulejos esmaltados en azul, con dibujos de motivos marinos y escenas rurales tradicionales, realizados por el artista inglés Matthew Weir.
El resto del núcleo urbano queda en la margen derecha de la rambla, paralela a la que parten calles tranquilas y sombreadas, por la vegetación de los jardines junto a los que discurren.
Camino Natural Vía Verde Lucainena de las Torres-Agua Amarga
Antiguo cargadero en Agua Amarga. | Ayuntamiento de Níjar
Esta localidad se encuentra a 32 kilómetros, habilitados como Camino Natural Vía Verde para paseantes y cicloturistas y es también muy transitada durante los meses de verano.
La compañía fue soportando un declive continuo, hasta que en 1931 suspendió temporalmente la circulación del ferrocarril. Posteriormente, la actividad se reanudaría de forma esporádica, hasta que en 1942 el vapor ‘Bartolo’ cargó por última vez en Agua Amarga. Después, se desmantelarían las instalaciones mineras y ferroviarias.
El olivo milenario de Viruegas
Olivo Milenario de Viruegas en Agua Amarga. | Ayuntamiento de Níjar
Subiendo por la rambla de los Viruegas, a poco menos de un kilómetro de la carretera, se levante un monumento vivo: el olivo milenario de Viruegas, según varias universidades españolas, el más antiguo de Andalucía.
Según los especialistas, se trata de un olivo injertado que, a juzgar por sus dimensiones, tendría entre 1.500 y 2.000 años de antiguedad. Es considerado uno de los ejemplares más antiguos de España y de toda la cuenca mediterránea. Su tronco, formado por dos pies soldados, alcanza una altura de 8,7 metros, un diámetro de 2,5 metros y un perímetro de más de 9 metros. La copa proyecta una sombra circular de unos 25 metros de perímetro y 10 metros de diámetro. Su estado es aceptable, aunque mejorable.
Cala de Enmedio y cala del Plomo
Desde Agua Amarga parten varias rutas para los amantes del senderismo. Destacamos especialmente el que transcurre desde el cerro del Cuartel, que recorre la costa hasta llegar a la cala de San Pedro, ya en Las Negras, pasando por la espectacular cala de Enmedio y la cala del Plomo, estas sí situadas en Agua Amarga.
También se puede hacer senderismo hacia el norte y visitar Mesa Roldán. La torre resultó completamente ineficaz por encontrarse demasiado elevada sobre el mar, pero se mantuvo como atalaya privilegiada en cuyas inmediaciones se construyó el faro a mediados del siglo XIX.
Gastronomía y fiestas
Agua Amarga cuenta con una variada oferta de restaurantes, cafeterías, hoteles y otros comercios y servicios como consultorio médico u oficina de Correos. En la gastronomía típica de la localidad, predominan los productos del mar como los boquerones en vinagre, cuajadera de pescado, guiso de pulpo, los fideos con pescado o la paella de marisco.
En cuanto a las fiestas patronales que ver en Agua Amarga, estas se celebran a finales del mes de junio en honor a Santiago Apóstol, con una procesión marinera y verbenas junto al mar Mediterráneo.
La provincia almeriense, genuina, auténtica y hospitalaria, es fuente de inspiración y estado de ánimo para los visitantes porque quien la conoce, repite
Almería ofrece playas únicas, patrimonio, cultura, naturaleza en estado puro y una gastronomía de cinco tenedores para despertar los sentidos y vivir experiencias inolvidables
Disfrutar, desconectar, respirar aire puro, escuchar el susurro del mar, observar las estrellas, sentir la naturaleza, descubrir tesoros bajo el mar, liberar endorfinas… Todas estas actividades tienen un punto común: Almería. ‘El sol que necesito’ es el eslogan de la campaña de promoción turística de ‘Costa de Almería’ impulsada por la Diputación Provincial para dar a conocer la excelencia del destino almeriense.
Esta provincia del sureste español se erige en todo un paraíso por disfrutar que ofrece a cada visitante lo que busca. Una tierra de contrastes que sobresale por ofrecer, en muy pocos kilómetros, pasar de playas vírgenes a las cumbres más altas; del único desierto de Europa, el tan cinematográfico de Tabernas, a frondosos bosques de montaña al cobijo del cielo más limpio del continente.
La diversidad es, sin duda, el pilar que ha convertido ‘Costa de Almería’ en el mejor refugio para intrépidos viajeros, en pista de entrenamiento al aire libre para deportistas de todo el mundo, en el destino ideal para sumergirse en busca de tesoros submarinos y en un territorio único que conquista a turistas del mundo entero. En la hoja de ruta de la Diputación de Almería, la promoción de la provincia como destino turístico, es uno de sus principales bastiones.
Fondo marino de posidonia. | Diputación de Almería
Se puede disfrutar de la playa en Almería durante todo el año. Las cálidas temperaturas de sus aguas, con una media de 17 grados, consiguen que sean muchos los turistas que guarden en su agenda largas jornadas de vacaciones para disfrutar en la tierra que permite experimentar las cuatro estaciones en un solo día.
Perderse en las calas del Cabo de Gata, hacer submarinismo en sus privilegiados fondos marinos, practicar cualquiera de las modalidades que unen el viento con la espuma de mar, dibujar en cada ruta senderista la magia de la geografía almeriense, llevar la adrenalina al límite en las sinuosas curvas de las carreteras almerienses, descubrir el encanto que guarda la provincia bajo tierra o los paisajes lunares que permiten conquistar el único territorio desierto de Europa son un privilegio que en Almería descubren los amantes de la naturaleza más pura.
Arrecife de las Sirenas en Cabo de Gata. | Diputación de Almería
Si de algo puede presumir la provincia es de contar con una diversidad única en Europa y que en un mismo territorio se fundan más de 250 kilómetros de costa, 40 espacios protegidos, dos parques naturales y uno nacional, dos reservas de la biosfera y un pacto con el cosmos al completo que permite disfrutar del firmamento más limpio del continente, unido a las más de 3.500 horas de sol que brillan en Almería cada año.
Además, hay que añadir una gastronomía de máximo nivel que hunde sus raíces en recetas que han pasado de generación en generación, con la célebre tapa como tradición protagonista, y que la Diputación Provincial difunde en todo el mundo a través de la marca gourmet ‘Sabores Almería’. Una materia prima que se cultiva en las entrañas de una tierra conocida como la huerta de Europa, gracias a su tecnificada y sostenible producción agrícola, líder en producción y exportación nacional.
Patio del Museo del Realismo Español Contemporáneo de Almería (MUREC). | Diputación de Almería
O el potencial cultural, que desde este año cuenta con un valor añadido de referencia internacional con el Museo del Realismo Español Contemporáneo de Almería, MUREC, que se ubica en el antiguo Hospital Provincial de Almería, el primer museo de este movimiento artístico de todo el país y que muestra obras de genios como Sorolla, Zuloaga, Antonio López o Julio Romero de Torres. Todas estas alternativas harán que la visita a la provincia de Almería sea única e irrepetible para todos los turistas.