Área Metropolitana
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Almería
Benahadux
Huércal de Almería
Níjar
Pechina
Poniente
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Adra
Berja
El Ejido
Felix
Roquetas de Mar
Vícar
Alpujarra
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Alcolea
Almócita
Canjáyar
Fondón
Laujar de Andarax
Padules
Terque
Nacimiento
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Abla
Abrucena
Nacimiento
Filabres
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Benizalón
Castro de Filabres
Gérgal
Lucainena de las Torres
Olula de Castro
Senés
Tabernas
Tahal
Velefique
Levante
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Carboneras
Pulpí
Sorbas
Turre
Vera
Almanzora
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Albox
Cantoria
Laroya
Lúcar
Macael
Olula del Río
Purchena
Serón
Tíjola
Los Vélez
¿Qué ocurrió para que este pequeño municipio del Valle del Almanzora comenzase una contienda que duró 100 años?
Pensar que un municipio almeriense de menos de 400 habitantes declaró la guerra a una gran nación durante 100 años puede parecer una historia disparatada. Sin embargo, el miedo nunca ha estado en el ADN de los vecinos de
Líjar: el pueblo que declaró la guerra a Francia.
El camino hacia este municipio del Valle del Almanzora nos lleva por escenarios de película, literalmente. Las impresionantes
canteras de Macael
se abren paso ante nuestros ojos. Estas dejan relucir su oro blanco, su
mármol blanco
, que abraza la carretera A-349. Y es que, este enclave de la provincia de Almería en un baúl de grandes historias. Un poco antes de llegar a la Escuela Restaurante Las Canteras, un cartel anuncia el desvío que lleva hasta todo lo que ver en Líjar.
Canteras de mármol. | Mª José Martínez/QVEA
Una gran cuesta nos adentra en un
paisaje de montañas y pinares,
por los que es un muy común encontrarse algunos animales. Tras recorrer una carretera en la que cada curva nos desvela un rincón con encanto, volvemos a llegar a un cruce. A la izquierda ya intuimos el destino, continuando por la AL-5100.
Líjar y su guerra con Francia: un conflicto de 100 años
Para contar la historia de
Líjar y su guerra con Francia
hay que introducirse en una máquina del tiempo con destino a finales del siglo XIX. Más concretamente al periodo comprendido entre julio de 1870 y enero de 1871. En esta época tuvo lugar en Europa el
conflicto franco-prusiano.
Fueron los prusianos los que se declararon vencedores y configuraron una nueva Alemania con los territorios que habían ganado. El monarca español por aquel entonces era
Alfonso XII,
que decidió realizar un viaje por Alemania y Francia para calmar a los bandos tras esta guerra. Ofreció su apoyo al canciller Bismarck si se volvía a retomar el conflicto y, posteriormente, continuó su
viaje a París
con su informe prusiano en mano. Sin embargo, el recibimiento por parte de los franceses, y por los ciudadanos galos, no fue precisamente cortés. El gobernante español
fue una diana de insultos, muchos abucheos, incluso de objetos
, debido al comportamiento contendiente con el que se había presentado en el lugar. Cuando volvió a España tras su particular aventura, los ciudadanos aplaudieron su hazaña. Las idas y venidas de su viaje y la actitud que los franceses habían tomado ante la presencia de Alfonso XII
llegó a oídos de los vecinos de Líjar
, que no quisieron quedarse con los brazos cruzados. Es por ello que redactaron un
bando municipal en 1883
en el que sus intenciones quedaban muy claras: “Líjar, que se compone únicamente de 300 vecinos y 600 hombres útiles, está
dispuesto a declararle la guerra a Francia,
computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa”.
Placa conmemorativa del final de la guerra. | Ayuntamiento de Líjar
Para demostrar su poder y
dejar aún más claras sus intenciones
, explicaron que: “Es necesario que sepa el Territorio Francés, que España ostenta en su escudo, la insignia de más valor que puede ostentar la primera nación del Mundo. Tiene en la nada menos que un León. Cuenta la Historia Española, un Sagunto, un San Marcial, Bailén, Zaragoza, Otumba, Lepanto y un Pavía, que ninguna Historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles”. El acta, redactada por su alcalde Miguel García Sáez y firmada por toda la corporación, concluía exponiendo que: “el
Ayuntamiento de Líjar
tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente
declararle Guerra a la Nación Francesa,
dirigiendo comunicado en forma debida directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al Gobierno de España esta Resolución”.
Lo cierto es que nunca llegó a haber ningún incidente. Todo se quedó en una declaración de intenciones, dejando más que patentes su valentía y su orgullo.
Un conflicto que llegó a su fin el día 30 de octubre de 1983
. La plaza del pueblo fue testigo y allí se firmóla paz entre Líjar y Francia. El alcalde, Diego Sánchez Cortés, reunió al cónsul francés en Málaga, Charles Santi, y al director provincial de la administración provincial, Fernando Fernández Montero, para llevar la paz a ambas naciones.
Senderos que ver en Líjar para descubrir su historia
Este pequeño pueblo almeriense cuenta más historias que ver en Líjar, aparte del conflicto con Francia. Y es que, hay huella humana en la zona desde la Prehistoria. Incluso, el municipio fue
ocupado por los romanos y los cartagineses,
que iban en busca de la grandeza de los minerales que se encuentran en esta zona del Valle del Almanzora. Sus calles están dispuestas en gran parte por cuestas. Sus casitas blancas que contrastan con el verde de la zona le otorgan un encanto especial al lugar. Para adentrarse en esta historia existen varias
rutas de senderismo
, como la de las
Huertecicas Bajas
. Es un recorrido con alto contenido histórico que lleva al viajero hasta la Cueva del Moro, la posible
gruta Megalítica
y los
restos árabes del Castillico
, más sitios que ver en Líjar
.
Encontrarlo es muy sencillo, pues tan solo unos metros antes de llegar al núcleo urbano encontramos un enorme letrero con un mapa del recorrido.
Comienzo de la ruta de senderismo en Líjar. | María José Martínez/QVEA
Dónde comer en Líjar
Además de paisajes muy bonitos que ver en Líjar, también hay una
gastronomía excelente.
Puedes disfrutar de ella en el
Bar Teruel
, especialista en tapas, arroces y calamar. Está ubicado en la
calle Antonio Sirvent número 7.
Este es un punto de encuentro tanto para sus vecinos como para todos los visitantes, a los que reciben como uno más.
Chirivel
María
Vélez-Blanco
Vélez-Rubio
Categoría: Líjar
Inicio
Líjar
María José Martínez
17/11/2021
8 min de Lectura
5710
Qué ver en Líjar: el pueblo almeriense que declaró la guerra a Francia
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